El
camino de CELAP
En momentos en que
CELAP celebra el II Congreso Latinoamericano de Periodismo, en
San Juan, Puerto Rico, del 8 al 10 de julio, Roberto Eisenmann,
Jr., presidente de la junta directiva de CELAP, habla de la vida
de una organización que en los últimos cinco años
ha capacitado a 1,950 periodistas de 22 países.
|
|
|
Roberto
Eisenmann Jr., exeditor del diario La Prensa, de
Panamá, y actual presidente de la junta directiva
de CELAP, junto a Winston Robles, director de La Prensa.
|
Pulso:
¿Cómo se ha dado
el tránsito de PROCEPER a CELAP?
Roberto Eisenmann,
Jr.: Cuando hace cinco años Charles Green y J. Arthur
Heise, de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) viajaron
por América Latina para proponerle a la actual Junta Directiva
de CELAP apoyar este programa, del cual los medios de comunicación
centroamericanos nos habíamos beneficiado gratuitamente
por tantos años, no solo no nos pudimos negar, sino que
saltamos a bordo.
Gracias a FIU, la transición
de PROCEPER a CELAP ha sido un acto natural de evolución.
En un principio, la diferencia más marcada fue el pasar
de seminarios por invitación que incluían pasaje
aéreo, hospedaje y viáticos, a seminarios por inscripción.
Una de las primeras
tareas que enfrentó CELAP fue convencer a los dueños
de medios sobre la importancia de invertir en la capacitación
y actualización de su personal. Aquellos seminarios que
una vez fueron impartidos con todos los gastos pagos por la USAID
(Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional) se cambiaron
por seminarios que llevan un costo de inscripción promedio
de $350.00 dólares.
Afortunadamente, a
medida que los medios de comunicación experimentaban el
valor de los cursos, fueron aceptando los costos de nuestros seminarios,
talleres, conferencias y congresos. Además, fueron recibiendo
el apoyo de fundaciones.
Una organización
fundamental en este proceso ha sido la Fundación Robert
R. McCormick Tribune, la cual le ha dado a CELAP $50,000 dólares
anuales por tres años consecutivos para gastos operativos.
Además, el año pasado, la empresa papelera Abitibi
Consolidates Sales Corporation donó a CELAP $150,000 dólares
en becas de tres años para periodistas de prensa impresa.
P.: ¿En qué
medida los medios contribuyeron a la materialización de
CELAP?
R.E.: Algunos
medios dieron su apoyo mediante una donación de $60,000.00
dólares cada uno para establecer este
centro. Junto con los fondos que PROCEPER le traspasó a
CELAP, se llegó a un total de $600,000 dólares.
Más de 35 dueños
de medios, periodistas y educadores han ofrecido su valioso tiempo
para contribuir en las sesiones de la Junta Directiva, que se
dan dos veces al año, e, incluso, los directores dictan
talleres para CELAP, en la medida que les es posible. Rosental
Calmon Alves, Carlos Alberto Montaner, Jorge Ramos, Eduardo Ulibarri,
Gustavo Gorriti y Andrés Oppenheimer son algunos de ellos.
P.: ¿Qué
participación han tenido las universidades?
R.E.: Hablemos
del caso de FIU. El Centro Latinoamericano de Periodismo ha trabajado
directamente con los medios de comunicación y en colaboración
con algunas universidades, cuando se trata de charlas de dos horas
para estudiantes, paralelas a seminarios para periodistas profesionales,
aprovechando la estadía de algún
expositor internacional en el país.
Las universidades han
colaborado con CELAP en la promoción de eventos, especialmente
los congresos, eventos en los cuales han llegado a realizar sus
prácticas de periodismo más de 40 estudiantes de
las universidades panameñas.
P.: ¿Y los gremios
periodísticos?
R.E.: Con los
gremios periodísticos latinoamericanos ha habido mucha
más interacción en cuanto a la organización
de actividades. Hemos organizado eventos en conjunto en Puerto
Rico, Honduras, Ecuador y Panamá.
P.: ¿Cumple
CELAP con la gestión regional para la que fue concebida?
R.E.: Sí.
Desde el primer Congreso Latinoamericano de Periodismo donde se
realizó el lanzamiento formal de CELAP,
se han organizado más de 54 actividades, capacitando a
1,950 periodistas de 22 países.
P.: ¿Qué
riesgos debe sortear CELAP para consolidarse definitivamente?
R.E.: Ninguno.
Sólo la necesidad de un trabajo persistente.
P.: ¿Se están
dando en la región los cambios que a nivel educativo exige
la preparación de los futuros periodistas?
R.E.: Sí.
Los periodistas de hoy están mucho más educados
y preparados que los de hace cinco y 10 años atrás.
Las universidades están adecuando su sistema educativo
para proporcionarle al estudiante la práctica periodística
antes de lanzarlo a los medios de comunicación. Una vez
dentro del medio, fundaciones como la nuestra organizan jornadas
de capacitación que los medios están cada día
más dispuestos a sufragar.
P.: ¿Ha confrontado
el Centro dificultades políticas para desarrollar sus labores
en Panamá o en la región misma?
R.E.: Afortunadamente,
no. Hemos organizado seminarios con títulos tales como
"Investigación y Redacción Periodística:
Los Negocios de las Fuerzas Armadas en Nicaragua"; "Periodismo
de Investigación contra la Corrupción en Panamá",
y así sucesivamente, sin provocar a los partidos políticos.
América Latina ha crecido y los gobiernos han entendido
que no les conviene oponerse a este tipo de eventos, sino todo
lo contrario. Es importante para ellos que las comunidades nacionales
e internacionales los perciban como gobernantes que se suman a
la lucha contra la corrupción y a favor de la libertad
de expresión.
P.: ¿Cuáles
considera que son las áreas prioritarias para trabajar
por la superación del periodismo latinoamericano?
R.E.: Ética,
investigación y libertad de expresión
P.: Desde el
punto de vista económico, ¿es rentable la actividad de
CELAP?
R.E.: Desde
sus inicios el Centro ha intentado sufragar sus gastos con las
cuotas de los seminarios. Es rentable si se organizan seminarios
dentro de los medios de comunicación, pero para organizar
eventos internacionales, cuyo costo es más alto para todas
las partes, se necesita el patrocinio de algún medio de
comunicación o fundación. En alguna medida hemos
logrado esto en todos, en casi todos los seminarios internacionales.
P.: ¿Qué
tan vigorosas o frágiles ve usted hoy las libertades de
expresión e información en el panorama de América
Latina?
R.E.: Nuestras
democracias son relativamente nuevas e incipientes. El peligro
mayor es la tendencia a la autocensura, acostumbrados a los gobiernos
autoritarios que precedieron a los actuales.
(29
de junio de 1999)