Panamá:
la muerte de las leyes mordaza
Pulso del Periodismo
reproduce el texto íntegro del discurso pronunciado
el 20 de diciembre pasado por la presidenta de Panamá,
Mireya Moscoso, sobre la deregación de las leyes mordaza.
Sus excelencias señores
vicepresidentes de la República.
Sus excelencias señores
ministros de Estado.
Honorables legisladores.
Señor Tony Peterson,
presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa
Señor Alberto
Ibargüen, miembro del Comité de Proteccion del Periodista
Señor Rafael
Molina, presidente del Comité de Libertad de Expresión
Honorables señores
directores y gerentes de los medios de comunicación social
Distinguidos representantes
de medios internacionales y gremios de prensa
Invitados especiales
Damas y caballeros
En el umbral del siglo
XXI, América puede ver su futuro cimentado en la democracia,
los países han ganado terreno en la apertura política
y los ciudadanos tienen mayor conciencia de sus derechos. Las
aspiraciones de las poblaciones marcan su momento más importante.
Ahora presenciamos elecciones periódicas, gobiernos, parlamentos,
partidos políticos, sindicatos, asociaciones y grupos sociales,
viviendo generalmente en armonía.
La democracia y la
libertad constituyen un binomio indisoluble que solo germinará
con fuerza y estabilidad si se arraiga en la sociedad, y el pleno
ejercicio de la libertad de expresión y de prensa por cualquier
medio de comunicación sin condiciones indispensables, sin
los cuales el ejercicio democrático no puede existir ni
reproducirse.
Solo mediante la libre
expresión y circulación de ideas, la búsqueda
y difusión de la información, la posibilidad de
indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de comedir y discrepar,
de publicar y transmitir, es posible mantener una sociedad libre.
Sin libertad no puede
haber verdadero orden, estabilidad ni justicia. Y sin libertad
de expresión no puede haber libertad. Cuando con el pretexto
de cualesquiera objetivos se cercena la libertad de prensa, desaparecen
las demás libertades.
No debe existir ninguna
ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión
o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación. En
las sociedades democráticas el periodista tiene una trascendencia
social reconocida y explícita en el reconocimiento de derechos.
El respeto a estos derechos de los periodistas, la independencia
de los medios y la pluralidad informativa constituyen uno de los
pilares fundamentales del Estado de Derecho.
Es de todos conocido
que en administraciones pasadas hubo promesas de procurar la derogatoria
de las leyes que afectan la libertad de prensa y al derecho a
la información, sin restricciones ni amenazas. pero muy
por el contrario periodistas y medios de comunicación siguieron
siendo víctimas de la arbitraria aplicación de esas
leyes represivas a través de la vía administrativa
y de procesos judiciales.
Las leyes mordazas
fueron aprobadas durante la dictadura para controlar a los medios
de comunicación. Las mismas se convirtieron en la Espada
de Damocles para los medios y para mantener amenazados a periodistas,
estableciendo multas y cierres, en abierta contradicción
a un sinnúmero de convenios internacionales y de la propia
Constitución.
Es por ello que haciendo
buena la promesa que hicimos el pasado l0 de septiembre en el
Freedom Forum, procedimos a integrar una comisión que estudiara
las alternativas para la derogatoria de las leyes mordaza y propusiera
un anteproyecto de ley reglamentario del ejercicio del periodismo,
que contara con el consenso de los grupos interesados en este
tema.
Esto es solo un primer
paso, gracias a la propia Asamblea Legislativa, particularmente
la atinada iniciativa del honorable legislador Arturo Arauz, que
será seguido con absoluta decisión hasta borrar
definitivamente todo vestigio de estas normas lesivas la libertad
de prensa y el derecho a la información, que agrede el
principio 4 de la Declaración de Chapultepec, en que se
estipula que "El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las prisiones,
la intimidación, la prisión injusta de los periodistas,
la destrucción material de los medios de comunicación,
la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores,
coartan severamente la libertad de expresión y de prensa.
Estos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad."
En el esfuerzo que
realiza la comisión Ah-Hoc han sido identificadas 2l disposiciones
legales adicionales a las dos que hoy se derogan que de una forma
u otra afectan o restringen el libre ejercicio de la comunicación.
Quedan aún el tema de la despenalización de la calumnia
e injuria, las normas del Código Electoral que regulan
las encuestas, y la ley que rige el ejercicio del periodismo entre
otras.
Por ello doy mi respaldo
a la comisión para que continúe esa gran labor que
realizan de forma que antes del término estipulado en esta
Ley, logremos presentar a la Asamblea un proyecto que cumpla con
las aspiraciones de la sociedad en general.
A ustedes, representantes
de los medios de comunicación, les exhorto a que continuemos
librando la batalla a favor de la libertad de expresión
para que hagamos el mejor uso de este derecho, ahora que hemos
dejado de estar en el listado de naciones que persisten en amenazar
con penas de prisión al ejercicio de la libertad de prensa.
Muchas Gracias.
(23
de diciembre de 1999)