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Ética
Durante su campaña
por la presidencia de México en el 2000, Vicente Fox viajó
a Washington a solicitar el voto de los mexicanos que viven en el
área. Empero, juzgando que estaba en los Estados Unidos,
decidió conducir el evento en inglés. Las preguntas
en español de algunos en la audiencia le fueron traducidas
al inglés y las contestó también en inglés.
Sobre el final
del evento, un equipo de televisión de una estación
mexicana, se encontró, sorprendido, que el evento se desarrollaba
en inglés.
¿Qué
hubiera hecho Ud.?
Resultados
de los casos anteriores
¿Cuándo
se convierte un periodista en protagonista?
Por John
Virtue
Resultado
Los periodistas
deben reportar las noticias sin involucrarse en los eventos; a veces,
inevitablemente, se ven en situaciones de vida o muerte.
Un ejemplo
clásico: durante la guerra en Vietnam, un monje se roció
de gasolina y se dio fuego en protesta por la guerra. Peter Arnett,
reportero de Prensa Asociada, dijo en aquella ocasión que
hubiera podido salvar la vida al monje quitándole la lata
de gasolina, pero que no lo había hecho porque eso no es
lo que hace un periodista. Añadió que en todo caso
no le hubiera salvado la vida al monje, puesto que éste hubiera
intentado su protesta otra vez.
De los que
respondieron al caso, un 42% dijeron que hubieran dejado la cámara
en el auto y tratado de convencer al hombre que no se inmolara.
Un 26% dijeron que hubieran tratado de convencer al hombre al tiempo
que grababan el evento en cinta. Otro 23% hubiera llamado a la policía,
y un 9% se hubiera limitado a filmar el evento como quiera que transcurriese.
¿Existe
una respuesta adecuada a este caso en ética? Éste
es uno de esos casos raros en los que el reportero actúa
instintivamente al momento. Cualquiera de las cuatro opciones es
justificable.
No obstante,
filmar y al mismo tiempo tratar de disuadir al hombre de su propósito
cumple metas ambas periodísticas y humanitarias.
No sé
qué sucedió en el caso real.
El
caso
Un hombre llama
a la estación de televisión donde Ud. trabaja para
anunciar que piensa prenderse fuego para protestar por el alto desempleo.
Usted hace caso omiso de la llamada. Cuando el hombre telefonea
otras tres veces, usted se convence de que sus intenciones son serias
y llama a la policía. El hombre, que resulta ser un obrero
de la construcción de 37 años, ebrio y sin trabajo,
le pide que envíe un reportero y un camarógrafo al
lugar donde piensa inmolarse, la Plaza Central. Ninguno de sus reporteros
está disponible, por lo que Ud. envía a dos camarógrafos:
un veterano y un novato.
El novato es
un estudiante universitario que trabaja a medio tiempo en la estación
y que hará el papel de reportero, además de filmar.
Cuando los camarógrafos salen del automóvil, el obrero
se les acerca, se baña en combustible, enciende un fósforo
y les grita que guarden su distancia. El camarógrafo veterano
filma durante varios segundos antes de que su compañero se
lance hasta el hombre e intente extinguir las llamas con su libreta
de apuntes. El fuego no se extingue hasta que el hombre atraviesa
la plaza corriendo y un bombero lo rocía con un extinguidor.
¿Qué
hubiera hecho usted?
1. Nada, excepto
llamar a la policía, porque la presencia de las cámaras
sólo habría alentado al hombre a incendiarse.
2. Filmar la
escena como ocurrió y luego tratar de ayudar al hombre.
3. Dejar la
cámara en el automóvil y tratar de convencer al hombre
de que no se prenda fuego.
4. Tratar de
convencer al hombre de que no se incendie al tiempo que filma la
escena
¿Puede
Ud. violar la ley para obtener la historia?
Por John
Virtue
Resultado
Por un margen
de más de cuatro a uno, 82% a 18%, los que respondieron optaron
por divulgarle a la audiencia que el camarógrafo, y por ende
la estación, habían violado la ley del estado para
obtener las imágenes de los funcionarios en el casino.
Éste
es el primer caso usado en Pulso inspirado por un caso real ocurrido
en los Estados Unidos, aunque recientemente en México sucedió
un caso similar.
Este caso se
conoció en septiembre último en Las Vegas, durante
un congreso de reporteros investigativos. Incidentalmente, la convención
sesionó en el MGM Grand, probablemente el mayor casino en
Las Vegas. Y en efecto, allí quedaban desplegados prominentemente
los letreros que advertían que filmar dentro del casino infringe
las leyes del estado de Nevada.
Una reportera
de televisión presentó el caso como ejemplo de buen
reporteo investigativo. Otro reportero en la audiencia le preguntó
si había estipulado a la audiencia que la estación
había violado la ley para obtener las imágenes.
La reportera
dijo que no, pero añadió que se inclinaría
a hacerlo en un futuro.
Yo tengo mis
reservaciones sobre este caso, la primera de las cuales estriba
en que este tipo de leyes suelen ser promulgadas a instancias de
los operadores de los casinos para proteger a sus clientes, o más
específicamente, sus intereses económicos.
El
caso
A Ud. lo mandan
a filmar con una cámara oculta a tres funcionarios municipales
que asisten a un congreso en un hotel adjunto a un casino. Algún
empleado disgustado había avisado a la estación de
televisión que estos tres han asisitido a otros congresos
y se la han pasado en el casino en vez de en las conferencias.
De hecho, cuando
Ud. filma a los funcionarios, se encuentra que se la pasan en las
salas de juego. En éstas, hay letreros por todas partes que
prohíben todo tipo de filmación o fotografía,
estipulando que esto constituye un delito bajo la ley del estado.
¿Qué
debe hacer su productor con su reportaje, teniendo en cuenta que
Ud. violó la ley para obtenerlo?
1. Decir a la
audiencia que Ud. ignoró la prohibición de filmar
porque la historia es lo suficientemente importante para justificarlo.
2. Enseñar
la cinta sin mencionar la prohibición.
¿Periodista
comprometido?
Por John
Virtue
Resultado
A nadie le gusta
que lo utilicen. Ese fue el caso del reportero que sugirió
este caso, que descubrió que la empresa azucarera, objeto
de su reportaje, había coordinado las entrevistas que él
debía hacer con un consultor de medios.
He aquí
lo que los lectores de Pulso hubieran hecho:
1. Ignorar el
caso y continuar su trabajo. 8%.
2. Ignorare
el caso y no realizar el reportaje. 0%.
3. Realizar
el reportaje pero antes de publicarlo, contarle a su editor sobre
lo que descubrió, con el fin de que juntos decidan qué
hacer o que el editor decida. 33%
4. Denunciar
el caso en el medio de comunicación, incluyendo la lista
de los medios y periodistas involucrados, así como el del
periodista que elaboró la estrategia. 21%
5. Denunciar
el caso e incluir las entrevistas a todos los involucrados. 2%
6. Confrontar
a la administración del ingenio. Aclarar que él es
profesional y trabaja en un medio serio y ético que no se
presta a ese tipo de propuestas. Además, no publicar el reportaje.
36%
Estoy de acuerdo
con los que eligieron la opción 6, confrontar a la administración.
Este caso fue
presentado recientemente en un taller en Nicaragua. No sé
qué decisión el reportero tomó finalmente,
pero espero que haya consultado con su editor para que le aconsejara
qué hacer.
El
caso
Un periodista
visita un ingenio azucarero con el fin de elaborar un reportaje
sobre el incremento en la producción de azúcar. Realiza
varias entrevistas y en un momento en que queda solo en una oficina,
encuentra unos documentos que revelan que un periodista autotitulado
independiente ha elaborado una estrategia para mejorar
la imagen del ingenio.
La estrategia
incluye una lista con los nombres de los medios de comunicación
y los periodistas a quienes se les pagaría por la difusión
de artículos a favor de la buena imagen de esta empresa.
Entre esos nombres encuentra el suyo.
¿Qué
debería hacer el periodista?
1. Ignorar el
caso y continuar su trabajo.
2. Ignorar el
caso y no realizar el reportaje.
3. Realizar
el reportaje pero antes de publicarlo, contarle a su editor sobre
lo que descubrió, con el fin de que juntos decidan qué
hacer o que el editor decida.
4. Denunciar
el caso en el medio de comunicación, incluyendo la lista
de los medios y periodistas involucrados, así como el del
periodista que elaboró la estrategia.
5. Denunciar
el caso e incluir las entrevistas a todos los involucrados.
6. Confrontar
a la administración del ingenio. Aclarar que él es
profesional y trabaja en un medio serio y ético que no se
presta a ese tipo de propuestas. Además, no publicar el reportaje.
¿Se
puede usar una entrevista que perdió actualidad?
Por John
Virtue
Resultado
Los que respondieron,
abrumadoramente (92%) eligieron publicar la entrevista al próximo
día, aún si la competencia salía antes, en
vez de usar una entrevista vieja como si fuera nueva.
De elegir cualquiera
de las otras opciones, probablemente sólo el rector se hubiera
percatado de la discrepancia, pero hubiera sabido que el diario
no estaba siendo honesto con sus lectores.
Este caso originó
con un periódico que publicó la entrevista vieja como
si estuviera al día.
El
caso
Usted es el
director de un periódico y envía a un reportero a
entrevistar al rector de una de las universidades del país
sobre un proyecto de ley que se debate en el Congreso, y sobre cómo
éste podría afectar las finanzas de la Universidad.
Posteriormente usted decide no publicar el artículo.
Dos semanas
más tarde el debate sobre la ley toma aún más
fuerza y el rector de otra universidad, al que llamaremos rector
B, hace firmes declaraciones acerca de la propuesta. Sus puntos
de vista resultan totalmente opuestos a los del rector A, que nunca
se publicaron.
Teniendo en
cuenta que tal vez el rector A ha cambiado de opinión desde
la primera entrevista, usted envía a otro reportero a entrevistarlo
para que obtenga su reacción a las declaraciones del rector
B. Sin embargo, esta vez el rector A no está disponible para
una entrevista. Con la hora del cierre ya cerca, el reportero le
informa que en el momento en que llegaba vio salir de la oficina
del rector a un periodista de otro diario.
¿Qué
haría usted?
1. Aconsejarle
al reportero que se mantenga por los alrededores y entreviste al
rector, aunque sea demasiado tarde para que la historia aparezca
en el diario de ese día.
2. Publicar,
como si fuera nueva, la entrevista de dos semanas atrás,
pero sin incluir el crédito del periodista que la escribió.
3. Publicar,
como si fuera nueva, la entrevista de dos semanas atrás,
con la firma del reportero.
4. Combinar
la entrevista con el material preparado por el segundo reportero,
señalando la diferencia de puntos de vista entre los rectores
A y B, y publicar el artículo bajo un crédito común,
sin mencionar que parte del material fue tomado dos semanas antes.
5. Lo
mismo que en el caso anterior, aunque incluiría una línea
que explique que las opinions del rector A datan de dos semanas
atrás.
¿Con
quién habla Ud.?
Por John
Virtue
Resultado
Los que respondieron
sobre el caso de un reportero que exageró los testimonios
de sus fuentes quedaron casi igualmente divididos entre los que
hablarían con el editor (45%) y los que hablarían
con el reportero (43%). El resto dijo que no haría nada.
Este caso sucedió
en un diario importante en Estados Unidos. La persona que descubrió
que el reportero había exagerado lo dicho por su fuente me
pidió mi opinión sobre lo que debía hacer.
Estoy de acuerdo con cualquiera de las dos opciones, hablar con
el editor o con el reportero. Lo importante es poner fin a algo
que inevitablemente menoscabaría la credibilidad del diario.
El
caso
Ud. es un recien
egresado de la escuela de periodismo y se encuentra trabajando a
prueba por 60 días en un diario importante. Lo ponen a trabajar
con el reportero estelar del diario, haciendo investigaciones. Según
se acerca el final de los 60 días, Ud. sospecha que es posible
que no le den la plaza permanentemente porque ha oído al
reportero decirle al director que Ud. no está a la altura
de los estándares del diario.
En una ocasión,
Ud. alcanza a ver las notas que tomó el reportero sobre una
entrevista con una fuente confidencial. Cuando la nota aparece en
primera, Ud. entiende que el reportero ha distorsionado la información
de la fuente para lograr un artículo más sensacional.
¿Qué
hace Ud.?
1. Le dice al
director.
2. Le señala
las distorsiones al reportero.
3. Nada, aunque
se sienta culpable.
¿Ud.
deja de usar al reportero?
Por John
Virtue
Resultado
De los que expresaron
una opinión, un 75 por ciento optó por cesantear al
reportero y publicar una historia explicándole al público
el incidente. Un 20 por ciento sencillamente hubiera dejado de usar
al corresponsal, y un 5 por ciento no hubiera hecho nada.
Informar al
público es, por supuesto, la solución más ética
y más completa al problema. Es lo que hizo el Universo, de
Guayaquil, en su momento, en este caso real.
El
caso
Su diario utiliza
como corresponsal a un reportero de una estación de radio
en el interior del país. Este corresponsal despacha una entrevista
encomiosa a un diputado que representa, en la legislatura, a la
provincia en la cual está ubicada la estación de radio.
Unos meses después,
el editor recibe una carta del diputado con una fotocopia de un
cheque hecho a nombre del reportero. El diputado dice que el cheque
es el pago por aquella entrevista, pero que ahora el reportero ha
comenzado a criticarlo en la estación de radio para la cual
trabaja. El diputado dice que está dirigiéndose al
editor porque teme que el reportero continue criticándolo
a menos de que le vuelva a pagar.
¿Qué
debe hacer el editor?
¿Ud.
demora el despacho de una nota?
Por John
Virtue
Resultado
Esta historia
es verdadera. El presidente Omar Torrijos, de Panamá, se
hizo acompañar por las dos reporteras.
La reportera
que debía volverse a la ciudad donde estaba destacada descubrió
para su sorpresa, que la otra había despachado el mismo día,
a pesar de haberle prometido aguantar la historia. La reportera
que había concertado la entrevista perdió la primicia.
Cuando un reportero
le promete confidencialidad a una fuente, la fuente espera que el
reportero cumpla su promesa. Lo mismo debe suceder cuando un reportero
le hace una promesa a un colega.
De los que
respondieron a este caso, el 81% hubiera despachado la historia
sin esperar.
El
caso
La reportera
de la agencia de noticias A ha estado tratando por varios
meses de lograr una entrevista con el presidente de un vecino país.
El presidente, justo antes de emprender una gira por el interior
del país en helicóptero, la invita. Al último
minuto, su secretario de prensa le insta a también invitar
a la reportera de la agencia noticiosa B .
A la reportera
de la agencia A no le agrada un ápice encontrarse
a su competidora en el aeropuerto donde abordan el helicóptero
presidencial.
Durante el
transcurso del viaje, el presidente les anticipa varios anuncios
importantes que piensa hacer en los próximos días.
A la conclusión
del viaje, la reportera de la agencia A debe tomar un
vuelo para regresar a la ciudad donde está destacada. Le
pide a la reportera de la agencia B que aguante su despacho
hasta el día siguiente ya que ella no tendrá la oportunidad
de despachar la suya hasta entonces.
¿Cómo
debe responder la reportera de B?
¿Usamos
las fotos?
Por John
Virtue
Resultado
La decisión
de los que respondieron fue casi pareja entre si publicar o no las
fotos de botellas de cerveza vacías en un vehículo
comercial involucrado en un accidente con un auto particular, cuyo
conductor tomó las fotos. Un 48% hubiera publicado las fotos,
un 52% las hubiera rechazado.
La presencia
de botellas de cerveza vacías en el camión no significa
que su chofer hubiera estado bebiendo. Él alegó que
las estaba devolviendo.
Cuando yo era
joven, iba de pasajero en el auto de un amigo y tuvimos un accidente.
Cuando el padre de mi amigo tuvo noticia del accidente, recordó
que en el maletero del auto había algunas botellas de cerveza
y las mandó a retirar antes de que llegara la policía.
Las botellas no tenían relación alguna con el accidente,
pero podían haber despertado sospechas.
Las fotos no
se debían haber usado.
El
caso
Un camión
comercial y un automóvil privado se ven involucrados en un
espectacular accidente, aunque no hay muertos ni heridos. No hay,
tampoco, testigos.
El conductor
del auto observa algunas botellas de cerveza vacías en la
cabina del camión. Con una cámara que tiene, toma
fotografías de las botellas y de los vehículos.
Cuando un representante
de la empresa dueña del camión se presenta en el lugar,
el conductor del auto insiste que le debe pagar por los daños
a su auto, ya que el chofer del camión había estado
bebiendo. El representante rehusa, y dice que eso es una cuestión
para la policía y para la aseguradora. Además, explica,
las botellas vacías provienen de una fiesta celebrada en
días pasados, y el chofer del camión sólo las
traía consigo para devolverlas.
El conductor
del auto acude con sus fotos a los medios locales.
¿Ud.
publica las fotos de las botellas de cerveza?
¿Podemos
permitir que una fuente decida la fecha de publicación de
un artículo?
Por John
Virtue
Resultado
Por margen de
76% a 24%, los que respondieron no están de acuerdo en que
una fuente decida el día en que debe publicarse el artículo.
Estoy de acuerdo,
con algunas salvedades. Por ejemplo, la noticia puede tener más
impacto si se publica en el día que la fuente indicó.
Pero si la
fuente quiere que la noticia se publique para coincidir con el comienzo
de una campaña publicitaria, por ejemplo, el medio debe rehusar,
porque no estaría sirviendo el interés público.
El caso
Una fuente tiene
una historia interesante que contar, pero como condición
para hablar con un reportero del diario local, quiere especificar
el día en que el artículo va a salir en el periódico.
Si Ud. fuera
el editor del periódico:
1. ¿Accedería
a publicar el artículo en la fecha que la fuente estipule?
2. ¿Le
diría a la fuente que no puede aceptar condiciones de esa
índole?
¿Podemos
inventar un nombre para proteger a una fuente?
Por John
Virtue
Resultado
La mayor parte
de los que respondieron, 49 por ciento, hubiera suspendido a la
reportera y hubiera publicado una explicación de lo que había
pasado.
Otro 34 por
ciento hubiera amonestado a la reportera. Un 11 por ciento hubiera
suspendido a la reportera y solamente un 6 por ciento la hubiera
despedido.
Estos fueron
los resultados de los lectores de Pulso en español. Los que
respondieron al caso en inglés siguieron un patrón
similar.
El 28 por ciento
hubiera suspendido a la reportera y hubiera publicado una explicación;
el 36 por ciento la hubiera amonestado; el 27 por ciento la hubiera
suspendido, y un 9 por ciento la hubiera despedido.
Esta similaridad
en los resultados muestra que la ética en el periodismo es
universal.
Este caso ocurrió
en la realidad, en Chihuahua, México, y la reportera fue
despedida. El diario no publicó una explicación.
Acordándome
de que fui editor de un diario, yo probablemente hubiese suspendido
a la reportera y publicado una explicación, por supuesto.
Este caso ilustra
el peligro de usar amistades como fuentes o de hacer amistad con
las fuentes. La amistad puede afectar o pesar sobre el juicio de
un periodista.
El caso
Una reportera
era amiga de la directora de relaciones públicas de una de
las empresas más importantes de la ciudad. Un día,
una subordinada de la directora sin darse cuenta comentó
que la empresa contemplaba despedir a cientos de empleados. La reportera
sabía que si escribía una nota sobre los despidos,
su amistad con la directora quedaría afectada. Pero, esta
historia era importante para su diario.
La reportera
escribió la historia, atribuyéndole la noticia de
los despidos a un empleado de la empresa cuyo nombre inventó.
La empresa enseguida descubrió que ese empleado no existía,
y emplazó al jefe de redacción a que revelara el origen
de la historia. La reportera confesó lo que había
hecho.
Si Ud. fuera
el director del periódico, ¿que haría?
1. Advertir
a la reportera que no debía hacer semejante cosa en un futuro.
2. Suspender
a la reportera.
3. Despedir
a la reportera.
4. Suspender
o despedir a la reportera y publicar una nota del director explicándole
a los lectores lo que había sucedido.
¿Acatamos
las amenazas?
Por John
Virtue
Resultado
Casi la mitad,
48 por ciento, de los que respondieron eligieron la tercera opción:
no decirle a nadie que habían recibido una amenaza.
Un 34 por ciento
le hubieran contado a su esposa que lo habían amenazado y
hubieran prometido pedir un traslado. El restante 18 por ciento
hubiera cedido ante la amenaza y abandonado la investigación.
Este caso surgió
de una pregunta que me formuló un periodista investigativo
en Asunción, Paraguay, después de una charla que pronuncié
ante un grupo de periodistas y estudiantes.
Le conté
que años antes había entrevistado al principal reportero
investigativo de La República, en Lima. Ese día,
el reportero estaba contento, ya que El Vaticano, el
principal narcotraficante del Perú había sido arrestado
en Bogotá. Muchas de sus investigaciones habían tenido
que ver con este personaje.
El periodista
peruano me contó que había recibido tantas amenazas
que constantemente cambiaba su ruta entre la casa y la oficina.
Su esposa finalmente se cansó de las amenazas y lo abandonó,
llevándose a sus pequeños hijos.
Este caso no
tiene respuestas equivocadas, pero creo que los que respondieron
tienen sus prioridades en orden, anteponiendo el derecho del público
a saber a su seguridad personal.
El caso
En varios años
de carrera como reportero investigativo Ud. ha recibido amenazas
de muerte para que no continuara sus investigaciones. Ud. las concluyó
y no ha pasado nada.
Ahora Ud. tiene
dos hijos pequeños y es su esposa la que le dice que debe
buscarse un empleo menos peligroso o ella considerará dejarlo
y llevarse a los chicos.
Ud. está
investigando el tráfico de narcóticos. Recibe una
amenaza de que o deja la investigación o lo van a matar.
¿Qué
hace Ud.?
1. Cede ante
la amenaza y abandona la investigación.
2. Le cuenta
a su esposa que lo han amenazado y le promete que va a pedir un
traslado cuando termine la investigación.
3. No le dice
a nadie que ha recibido una amenaza.
¿Denunciamos
un soborno?
Por John
Virtue
Resultado
La mayoría
52% de los que respondieron dijo que devolvería
el cheque que les había dado el publicista de un equipo de
fútbol y escribiría un artículo denunciando
el soborno.
Eso exactamente
fue lo que hizo El Diario de Hoy de San Salvador. No sólo
publicó el artículo, si no que además reprodujo
el cheque con el siguiente pie de grabado:
Las formas en que un periodista será presionado por
personas o entidades interesadas en la divulgación de sus
actividades vienen desde los regalos hasta el ofrecimiento de dinero.
Los dirigentes, los dueños de los medios informativos y los
periodistas debemos ayudar a erradicar esta práctica.
Un número
considerable 31% dijo que devolvería el cheque
y le informaría al director lo que había sucedido.
Otro 10% dijo
que devolvería el cheque y no le informaría al director.
Sólo un 4% dijo que se quedaría con el cheque sin
decir nada.
El caso
Durante una
reunión con motivo del día del periodista, el relacionista
público de un equipo de fútbol repartió sobres
a cada uno de los cronistas presentes.
Cuando uno
de los reporteros abrió el sobre, encontró que contenía
el equivalente de cien dólares. A su regreso a la redacción,
le comunicó al director de deportes lo sucedido. Éste
le propuso publicar el intento de soborno.
El periodista
consideró la posibilidad de que sus colegas de otros medios,
que posiblemente hubiesen aceptado el dinero, lo condenaran al ostracismo,
y la posibilidad de que se le cerrasen las fuentes en el equipo
si denunciaba el incidente.
¿Qué
hubiera hecho Ud.?
1. No informar
al director y devolver el sobre sin denunciar el incidente.
2. Informar
al director y devolver el sobre sin denunciar el incidente.
3. Devolver
el sobre y publicar el intento de soborno.
4. Quedarse
con el sobre y no decir nada.
¿Cortesía
profesional?
Por John
Virtue
Resultado
La mayoría
de los que respondieron, 55%, dijeron que transmitirían la
noticia de un intento de suicidio del hijo de la dueña de
una estación rival, basándose en que constituye una
legítima noticia.
Exactamente
una tercera parte hubiera preguntado a la otra estación cómo
iban a manejar la noticia y hubiera seguido su pauta.
Cuando llamaron
de la otra estación, un 5% no hubiera recibido la llamada
y hubiera usado el parte.
Sólo
un 4% no hubiera difundido la noticia y un 2% le hubiera dicho a
la otra estación que no iba a usar la nota y la hubiera usado.
Sería
bueno en este caso formularse la siguiente pregunta: ¿Si
no conociera el parentesco del presunto suicida, usaría la
noticia? Si la respuesta es positiva, entonces debe difundir el
parte. Si está usando la noticia para avergonzar a los dueños
de la otra estación, no está motivado por el contenido
noticioso.
Hemos notado
una tendencia en algunos países a proteger a los colegas,
basado en la reciprocidad; es decir, que los colegas nos protegerían
si nos viéramos envueltos en una situación vergonzosa.
Si hacemos eso, estamos siendo leales al gremio, y no al público.
El caso
Usted es el
director de noticias de un telenoticiero y su reportero de sucesos
le trae la nota del intento de suicidio de un joven que deseaba
matarse lanzándose con todo y su auto al cauce de un río.
El reportero
tiene grabadas todas las declaraciones del suicida cuando fue rescatado
con vida por las unidades de rescate. El dice que lo que quería
era matarse, que lo dejen morir, que su familia no lo quiere. Todo
eso lo tiene grabado.
No obstante,
al minuto usted recibe una llamada de un funcionario de la televisora
colega. Resulta que el joven que deseaba matarse era el hijo menor
de la propietaria de la estación, y ellos le piden ahora
la mayor discreción posible acerca del asunto. O sea, sutilmente,
no transmitir nada.
Tome en cuenta
que ellos, los de la competencia, también cubrieron el accidente,
y a pesar de que tienen las tomas, no llegaron a tiempo para tomar
las declaraciones del joven. Sólo su reportero lo logró.
¿Qué
haría usted?
1. Le responde
a su interlocutor telefónico que no se preocupe, que no se
va a transmitir, y aun así lo difunde.
2. Le comenta
que se trata de una noticia y que no puede hacer distinciones por
tratarse de parientes. Que sí lo va a transmitir.
3. Le pregunta
que cuál tratamiento le van a dar ellos a la noticia en su
noticiero y usted le brinda un trato igual.
4. Le responde
que no se preocupe por el asunto y engaveta el reportaje.
5. Le dice a
su secretaria que le diga que usted no está en la oficina
y difunde la noticia.
¿Profesionalismo
o compasión?
Por John
Virtue
Resultado
Este caso se
publicó por primera vez en el Toronto Star, en esa ciudad
canadiense. El diario le pidió a sus lectores y a 21 editores
que respondieran.
El 65% de los
editores y sólo el 23% de los lectores optaron por publicar
el reportaje. El 35% de los editores y el 46% de los lectores dijeron
que esperarían a que la esposa estuviera fuera de peligro.
El 31% de los lectores y ninguno de los editores accedió
a cancelar el artículo basándose en la promesa del
hombre de restituir el dinero.
¿Por
qué hay una diferencia tan marcada entre la opinión
de los editores y la de los lectores? Los editores se guían
por su juicio profesional de lo que es noticioso, y los lectores
pueden traer a colación una serie de consideraciones que
los hace parecer, en este caso, más compasivos. Esta diferencia
es algo que los periodistas tenemos que tener presente en todo momento.
¿Cómo
respondieron los lectores de Pulso?
El 46% hubiera
publicado el artículo, el 34% hubiera esperado, y el 20%
hubiera cancelado el artículo, dándole al hombre oportunidad
de restituir los fondos.
¿Qué
hubiera hecho yo? Hubiera publicado el artículo.
El caso
El periódico
del cual Ud. es director tiene pruebas exclusivas de que un hombre
que es considerado un pilar de la sociedad ha robado el equivalente
de 50 mil dólares de un fondo de caridad. Hasta el momento
no se ha presentado una acusación penal contra el hombre.
Al ser encarado por un reportero del periódico, el hombre
prometió que restituiría el dinero. Ruega al periódico
que no publique el reportaje porque su esposa está en el
hospital con una grave enfermedad y teme que el escándalo
la mate.
¿Qué
haría Ud.?
1. Publicaría
el reportaje.
2. Hablaría
con los médicos y esperaría hasta que la esposa estuviera
fuera de peligro para publicar el reportaje.
3. Daría
al hombre la oportunidad de restituir el dinero y, de hacerlo, cancelaría
la publicación.
¿Que
el editor decida?
Por John
Virtue
Resultado
Los que respondieron
dividieron sus opiniones igualmente entre las respuestas 2 y 4,
es decir, contarle al editor o devolver los 50 dólares; 42
por ciento favoreció cada una de estas opciones. Otro 15
por ciento de los que respondieron hubiera llamado al asistente
del diplomático, y un uno por ciento se hubiera quedado con
el dinero.
Probablemente
la pregunta que más frecuentemente hago en los talleres de
ética es: ¿Ud. discutió esto con su editor?
Los periodistas casi siempre responden que no.
Aquí
suelo decirle a los periodistas que una de las razones que su jefe
gana más que ellos es porque tiene la responsabilidad de
tomar decisiones difíciles y de sentar un ejemplo ético
en la redacción. Déjenlo que se gane su sueldo.
No deja de
sorprenderme la cantidad de reporteros que toman decisiones clave
por si mismos, sin consultar a sus editores. ¿Por qué?,
les pregunto. La respuesta más corriente es que ellos saben
más que el editor.
He hablado
con muchos periodistas sobre esto y he llegado a la conclusión
de que esta creencia tiene mucho que ver con el cambio generacional
en las redacciones. Los reporteros jóvenes, egresados de
programas universitarios, trabajan bajo "empíricos",
editores que aprendieron sobre la marcha. Muchos de los grandes
periodistas has sido autodidactas; la excusa no es válida.
Quizás
la solución ideal no estaba incluida entre las opciones;
devolver el dinero y decirle al editor porque lo hizo.
El caso
El editor de
la página de internacionales le encomendó a uno de
sus reporteros entrevistar al embajador plenipotenciario de un país
amigo que estaba en el país en gira oficial.
El periodista
hizo la entrevista y se despidió cordialmente del diplomático.
Uno de los asistentes del funcionario acompañó al
reportero hasta la puerta. "Espero que le sirva la entrevista",
le dijo y solicitó que la publicara al día siguiente,
antes de que su jefe partiera a otro país. El periodista
respondió que se empeñaría en ello. Al despedirse
y estrecharle la mano, el ayudante del diplomático le colocó
un billete de 50 dólares en la mano.
El reportero,
ofendido, le preguntó que porqué le daba ese dinero
y aquel le respondió que no lo tomara a mal, pues era un
"gesto diplomático" común hacia los periodistas
de los países que vistitaban.
Camino al diario,
el periodista meditaba sobre el asunto. Por un lado, estaba molesto
porque aquello le parecía una especie de soborno, pero por
otro lado, se trataba de un funcionario de un país amigo
y quizás no había mala intención en el hecho.
Además, si así lo deseaba, nadie tenía que
enterarse del asunto.
¿Qué
haría usted?
1. Guardaría
silencio, escribiría la entrevista y trataría de que
fuese publicada en la edición del día siguiente.
2. Le contaría
al editor lo sucedido y él decidiría qué hacer
con el dinero y con la entrevista.
3. Llamaría
por teléfono al asistente del diplomático y le haría
saber que se sentía ofendido e indignado.
4. Escribiría
la entrevista y luego devolvería los 50 dólares.
¿Un
malentendido con una fuente?
Por John
Virtue
Resultado
Los funcionarios
públicos deben tener en cuenta que los periodistas lo son
24 horas al día y comportarse y hablar sobre
esa base. Si no quieren que algo vaya a dar a los medios, no deben
divulgarlo, ni siquiera en una función social.
Cuando el funcionario
dice que había hablado como amigo y no oficialmente, me recuerda
a un comentario de Maureen Dowd, la columnista del The New York
Times: La amistad entre un reportero y una fuente dura
solamente hasta el momento en que resulte provechoso que uno traicione
al otro.
¿Era
este artículo de tal importancia que el periodista estaba
dispuesto a arriesgar su amistad con el funcionario? En principio,
¿debe un periodista mantener amistad con una fuente, o debe
mantener la relación a un nivel profesional? Y por último,
¿no debe un periodista buscar confirmación de una
historia por una segunda y hasta una tercera fuente?
Si la historia
era tan importante que el periodista estaba preparado a romper su
relación con el funcionario al publicarla, ciertamente era
una historia que necesitaba confirmación de otras fuentes.
La mayoría,
65%, elegió lo que en mi opinión es la opción
correcta: Reunir información adicional y buscar otras fuentes.
Un 21% hubiera cancelado el artículo y pedido disculpas.
Ese proceder pondría la amistad con el funcionario por delante
del derecho del público a conocer la verdad. El 13% hubiera
publicado el artículo sin citar al funcionario; y el 1% hubiera
publicado el artículo tal y como lo había escrito.
¿Debe
un periodista entablar amistad con una fuente? Cada uno en esa relación
quiere algo del otro: el periodista quiere una historia y la fuente
quiere una historia positiva. Esa no es una base muy sólida
para una verdadera amistad.
El caso
Un periodista
está conversando con un funcionario gubernamental durante
una reunión social. El funcionario menciona algo de interés,
pero aparentemente inocuo, sobre un plan gubernamental. El periodista
decide que esta información, que no parece ser escandalosa
o perjudicial, es de interés público. Escribe un artículo
citando al funcionario como su fuente. El periodista piensa que
el artículo es tan inofensivo que no hay necesidad de avisar
al funcionario.
Pero el funcionario
se entera de la existencia del artículo y llama al periodista
para pedirle que no lo publique. Acusa al periodista de usar una
confidencia. Le dice que había hablado con él como
un amigo y no oficialmente. El periodista se da cuenta de que en
realidad la información no es tan inofensiva como parecía
inicialmente.
¿Que
haría usted?
1. Cancelar
el artículo y pedir disculpas al funcionario.
2. Publicar
el artículo tal y como lo escribió.
3. Reunir información
adicional y buscar otras fuentes.
4. Publicar
el artículo sin usar el nombre del funcionario.
¿Lealtad
al gremio o a la audiencia?
Por John
Virtue
Resultado
En nuestra opinión,
sólo hay una opción correcta en el caso del Tribunal Nacional de
Elecciones (TNE) y los pagos efectuados a los periodistas: publicar
un artículo dando los nombres de los peridistas involucrados. Esa
fue la recomendación de un 38% de los que respondieron.
Otro 38% de
los participantes estimó conveniente dejar el asunto a una resolución
del Colegio de Periodistas. Un 18% hubiera escrito una carta al
TNE denunciando los pagos sin publicar un artículo al respecto.
Once por ciento hubiera publicado una fotocopia de la lista, indicando
que el TNE había cometido una irregularidad, pero hubiera tachado
los nombres de los periodistas. Por último, un tres por ciento no
hubiera hecho nada.
¿Por qué decimos
que la respuesta correcta es publicar todos los detalles? Porque
esa es la respuesta que obtenemos cuando nos preguntamos para quién
es nuestra lealtad en cada uno de los ejemplos. La respuesta, en
cada una de las otras cuatro opciones, es el gremio. Estaríamos
protegiendo a nuestros colegas. Pero si publicamos todos los detalles,
estaríamos dando nuestra lealtad al público, a nuestros lectores
y oyentes, a nuestra audiencia.
Eso fue lo que
la editora hizo en este caso, ganándose la enemistad de muchos colegas,
uno de los cuales llegó a amenazarla de muerte. La editora explicó
su posición así: "El hecho de que los periodistas estemos al frente
de los medios de comunicación no significa que debemos guardar un
silencio cómpilice para ocultar o proteger a compañeros que engañan
al público con informaciones falsas o manipuladoras, ya sea porque
reciben una paga o porque tienen compromisos políticos".
El caso
Usted es el
director de un diario. Un día uno de sus reporteros viene
a verlo a su oficina. Está furioso porque el Tribunal Nacional
de Elecciones (TNE) ha incluído su nombre en una lista de
periodistas que recibirán un cheque por "servicios profesionales
de publicidad" de parte del TNE. El reportero tiene una fotocopia
de la lista que alguién había dejado sobre la maquina
copiadora. El reportero dice que nunca ha trabajado para ninguna
institución gubernamental, y que considera una ofensa que
lo hayan incluído en esa lista. El reportero piensa que el
diario debe denunciar los pagos, pero a la vez advierte que le han
dicho que algunos de los periodistas cuyos nombres están
en la lista pueden reaccionar violentamente si son identificados
públicamente.
¿Qué
haría usted?
1. Dar las gracias
al reportero por su honestidad y no tomar ningún otro paso,
porque piensa que los periodistas deben presentar un frente unido
y no hacer nada para avergonzar a los miembros del gremio.
2. Usar la
fotocopia de la lista en un artículo que denuncia los pagos,
tachando los nombres de otros periodistas.
3. Escribir
una carta al TNE notificándole la política de su diario
de prohibir la aceptación de pagos del gobierno, pero sin
publicar un artículo sobre el tema.
4. Publicar
un artículo dando los nombres de los periodistas.
5. Entregar
el asunto al Colegio de Periodistas para su resolución.
¿Una
fotocopia a última hora?
Por John
Virtue
Resultado
La mayoría
de los periodistas que respondieron al caso de la reportera que
no pudo obtener una copia de un documento se pueden considerar éticos.
El 51 por ciento dijeron que hubieran tomado notas, 11 por ciento
dijeron que hubieran demorado el artículo. Sin embargo, 29
por ciento dijeron que hubieran escondido el documento en su maletín
para devolverlo a la semana siguiente. Nueve por ciento dijeron
que hubieran sobornado a alguien que les permitiera hacer una copia.
La reportera
a quien le sucedió este incidente se me acercó después
de un taller de ética y me preguntó si había
actuado éticamente. Ella había sobornado al funcionario
para hacer copias y estaba tan orgullosa que le contó a su
editor en cuanto entró a la redacción. Para sorpresa
suya, el editor la regañó y le dijo que la empresa
no le reembolsaría el gasto. No permitimos que nuestros
periodistas acepten sobornos, así que del mismo modo no ofrecemos
sobornos, le dijo.
¿Qué
le dije a la reportera? Le dije que había demonstrado ingenuidad
en obtener una copia del documento, pero que no lo hiciera
otra vez. Estoy de acuerdo con la decisión del 51 por
ciento que hubiera tomado notas.
El caso
A la reportera
de una revista le dieron un plazo de dos semanas para que investigara
y escribiera un artículo sobre cómo se las arreglaron
dos jóvenes para, a partir de una inversión inicial
de $5,000, crear una compañía de electricidad que
en pocos meses llegó a valer millones de dólares.
La periodista
poseía todos los datos necesarios para escribir el trabajo,
con excepción de uno: el modo en que se constituyó
legalmente la empresa. Un día antes de la fecha en que debía
entregar el artículo para su publicación, un funcionario
del gobierno le dio un nombre y un número. El nombre era
el del abogado que constituyó legalmente la compañía,
y la cifra era el número bajo el cual el gobierno había
inscrito el documento.
Con esta información,
la reportera pudo hallarlo entre los estantes de una oficina pública,
pero quedaban apenas unos instantes para que cerraran hasta el lunes
siguiente. Allí tenían una máquina fotocopiadora,
pero la persona a cargo del equipo dijo que sólo podía
permitirle usarlo con una autorización del director que a
esa hora ya se había marchado.
La periodista
podía elegir entre varias opciones. ¿Cuál hubiese
escogido usted?:
1. Guardar
el documento en su maletín, mandarlo a fotocopiar en cualquier
otro lugar y esperar al lunes para volver a ponerlo en el estante.
2. Hacerle saber
a su editor que se atrasaría en la entrega del artículo,
y correr el riesgo de perder la exclusividad al no poder fotocopiar
el documento hasta la próxima semana.
3. Tomar todas
las notas que pueda antes de que cierre la oficina, aun cuando no
le sea posible ilustrar su documento con una fotocopia, como había
pensado.
4. Sobornar
a la persona a cargo de la fotocopiadora para que le permita utilizarla,
incluso cuando sabe que según las normas de su compañía,
ese dinero no le será reembolsado.
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