Cuando los publicitarios arriendan espacio
en las vallas de los estadios y otros campos
deportivos a nombre de sus clientes, generalmente
obtienen un beneficio secundario (y gratuito):
la publicidad aparece reproducida en fotografías
y vídeos en diarios, revistas y TV.
Es de suponer que los dueños de la
valla en la cual apareció la publicidad
original recibieron compensación por
su uso. La cuestión es, ¿pueden
los medios que ponen esa publicidad ante otra
audiencia, potencialmente mucho mayor, cobrar
por esa exposición?
¿Qué deben hacer los medios?
Resultados de los casos anteriores
¿Pueden las creencias personales
interferir con el trabajo?
Por John Virtue
Resultado
Resultados del caso anterior
El mayor número de los que respondieron
(46%) sostiene que el reportero tiene derecho
a rehusar la tarea, y un 42% piensa que
el director debe acatar su petición
y relevarlo. Un 2% cree que el director
puede obligar al reportero a reportar la
historia.
Estoy de acuerdo con el 46 y 42% con una
condición: que el reportero aduzca
que no puede escribir la historia porque
representaría un conflicto de intereses
con sus creencias religiosas. De ser así,
constituiría un asunto de ética.
Si por el contrario, el reportero sencillamente
aduce que sus creencias religiosas no le
permiten trabajar en la historia, el asunto
cambia. ¿Hay otros temas sobre los
cuales tampoco puede trabajar? ¿Quizás
el reportero esté en el oficio equivocado?
El caso
El desarrollo económico de un país
centroamericano se ve afectado por el exceso
de población. El director de un diario
decide llevar a cabo una intensa campaña
periodística y editorial. Primero,
pretende realizar un diagnóstico
completo sobre la gravedad del problema
y, si resultase cierto, escribir una serie
de editoriales a favor de medios anticonceptivos
y exigir la despenalización del aborto.
Encomienda el diagnóstico a un reportero,
quien se opone, aduciendo que él
es un líder de su iglesia en la comunidad
y que el asunto contraviene sus principios
y su conciencia.
1.
¿Debe el director atender sus motivos
y relevarlo del trabajo?
2.
¿Puede el director obligarlo, so
pena de despido, si no cumple?
3.
¿Tiene derecho el periodista a exigir
su relevo de la asignación?
¿Puede un periodista alterar
la historia para esclarecerla?
Por John Virtue
Resultado
La mayoría hubiera actuado éticamente:
un 30% hubiera entrevistado a Fox y a algunos
mexicanos en la audiencia, y un 24% hubiera
usado una voz en off. El resto, un 46%,
le hubiera pedido al moderador que leyera
una pregunta en español para que
Fox la respondiera.
La pregunta que yo haría es: ¿Está
Ud. falseando la realidad al darle a Fox
una segunda oportunidad para contestar la
pregunta? Por supuesto. También le
estaría dando a Fox una oportunidad
de mejorar sus respuestas.
El caso
Durante su campaña por la presidencia
de México en el 2000, Vicente Fox
viajó a Washington a solicitar el
voto de los mexicanos que viven en el área.
Empero, juzgando que estaba en los Estados
Unidos, decidió conducir el evento
en inglés. Las preguntas en español
de algunos en la audiencia le fueron traducidas
al inglés y las contestó también
en inglés.
Sobre el final del evento, un equipo de
televisión de una estación
mexicana, se encontró, sorprendido,
que el evento se desarrollaba en inglés.
¿Qué hubiera hecho Ud.?
1. Filmar el resto del evento y usar una
voz en off en español.
2. Entrevistar a Fox y a algunos de los
mexicanos en la audiencia.
3. Pedirle al moderador que leyera una
de las preguntas en español y pedirle
a Fox que la contestara en español.
¿Cuándo se convierte un periodista en protagonista?
Por John Virtue
Resultado
Los periodistas deben reportar las noticias sin involucrarse en los eventos; a veces, inevitablemente, se ven en situaciones de vida o muerte.
Un ejemplo clásico: durante la guerra en Vietnam, un monje se roció de gasolina y se dio fuego en protesta por la guerra. Peter Arnett, reportero de Prensa Asociada, dijo en aquella ocasión que hubiera podido salvar la vida al monje quitándole la lata de gasolina, pero que no lo había hecho porque eso no es lo que hace un periodista. Añadió que en todo caso no le hubiera salvado la vida al monje, puesto que éste hubiera intentado su protesta otra vez.
De los que respondieron al caso, un 42% dijeron que hubieran dejado la cámara en el auto y tratado de convencer al hombre que no se inmolara. Un 26% dijeron que hubieran tratado de convencer al hombre al tiempo que grababan el evento en cinta. Otro 23% hubiera llamado a la policía, y un 9% se hubiera limitado a filmar el evento como quiera que transcurriese.
¿Existe una respuesta adecuada a este caso en ética? Éste es uno de esos casos raros en los que el reportero actúa instintivamente al momento. Cualquiera de las cuatro opciones es justificable.
No obstante, filmar y al mismo tiempo tratar de disuadir al hombre de su propósito cumple metas ambas periodísticas y humanitarias.
No sé qué sucedió
en el caso real.
El caso
Un hombre llama a la estación de televisión donde Ud. trabaja para anunciar que piensa prenderse fuego para protestar por el alto desempleo. Usted hace caso omiso de la llamada. Cuando el hombre telefonea otras tres veces, usted se convence de que sus intenciones son serias y llama a la policía. El hombre, que resulta ser un obrero de la construcción de 37 años, ebrio y sin trabajo, le pide que envíe un reportero y un camarógrafo al lugar donde piensa inmolarse, la Plaza Central. Ninguno de sus reporteros está disponible, por lo que Ud. envía a dos camarógrafos: un veterano y un novato.
El novato es un estudiante universitario que trabaja a medio tiempo en la estación y que hará el papel de reportero, además de filmar. Cuando los camarógrafos salen del automóvil, el obrero se les acerca, se baña en combustible, enciende un fósforo y les grita que guarden su distancia. El camarógrafo veterano filma durante varios segundos antes de que su compañero se lance hasta el hombre e intente extinguir las llamas con su libreta de apuntes. El fuego no se extingue hasta que el hombre atraviesa la plaza corriendo y un bombero lo rocía con un extinguidor.
¿Qué hubiera hecho usted?
1. Nada, excepto llamar a la policía, porque la presencia de las cámaras sólo habría alentado al hombre a incendiarse.
2. Filmar la escena como ocurrió y luego tratar de ayudar al hombre.
3. Dejar la cámara en el automóvil y tratar de convencer al hombre de que no se prenda fuego.
4. Tratar de convencer al hombre de que no se incendie al tiempo que filma la escena
¿Puede Ud. violar la ley para obtener la historia?
Por John Virtue
Resultado
Por un margen de más de cuatro a uno, 82% a 18%, los que respondieron optaron por divulgarle a la audiencia que el camarógrafo, y por ende la estación, habían violado la ley del estado para obtener las imágenes de los funcionarios en el casino.
Éste es el primer caso usado en Pulso inspirado por un caso real ocurrido en los Estados Unidos, aunque recientemente en México sucedió un caso similar.
Este caso se conoció en septiembre último en Las Vegas, durante un congreso de reporteros investigativos. Incidentalmente, la convención sesionó en el MGM Grand, probablemente el mayor casino en Las Vegas. Y en efecto, allí quedaban desplegados prominentemente los letreros que advertían que filmar dentro del casino infringe las leyes del estado de Nevada.
Una reportera de televisión presentó el caso como ejemplo de buen reporteo investigativo. Otro reportero en la audiencia le preguntó si había estipulado a la audiencia que la estación había violado la ley para obtener las imágenes.
La reportera dijo que no, pero añadió que se inclinaría a hacerlo en un futuro.
Yo tengo mis reservaciones sobre este caso, la primera de las cuales estriba en que este tipo de leyes suelen ser promulgadas a instancias de los operadores de los casinos para proteger a sus clientes, o más específicamente, sus intereses económicos.
El caso
A Ud. lo mandan a filmar con una cámara oculta a tres funcionarios municipales que asisten a un congreso en un hotel adjunto a un casino. Algún empleado disgustado había avisado a la estación de televisión que estos tres han asisitido a otros congresos y se la han pasado en el casino en vez de en las conferencias.
De hecho, cuando Ud. filma a los funcionarios, se encuentra que se la pasan en las salas de juego. En éstas, hay letreros por todas partes que prohíben todo tipo de filmación o fotografía, estipulando que esto constituye un delito bajo la ley del estado.
¿Qué debe hacer su productor con su reportaje, teniendo en cuenta que Ud. violó la ley para obtenerlo?
1. Decir a la audiencia que Ud. ignoró la prohibición de filmar porque la historia es lo suficientemente importante para justificarlo.
2. Enseñar la cinta sin mencionar la prohibición.
¿Periodista comprometido?
Por John Virtue
Resultado
A nadie le gusta que lo utilicen. Ese fue el caso del reportero que sugirió este caso, que descubrió que la empresa azucarera, objeto de su reportaje, había coordinado las entrevistas que él debía hacer con un consultor de medios.
He aquí lo que los lectores de Pulso hubieran hecho:
1. Ignorar el caso y continuar su trabajo. 8%.
2. Ignorare el caso y no realizar el reportaje. 0%.
3. Realizar el reportaje pero antes de publicarlo, contarle a su editor sobre lo que descubrió, con el fin de que juntos decidan qué hacer o que el editor decida. 33%
4. Denunciar el caso en el medio de comunicación, incluyendo la lista de los medios y periodistas involucrados, así como el del periodista que elaboró la estrategia. 21%
5. Denunciar el caso e incluir las entrevistas a todos los involucrados. 2%
6. Confrontar a la administración del ingenio. Aclarar que él es profesional y trabaja en un medio serio y ético que no se presta a ese tipo de propuestas. Además, no publicar el reportaje. 36%
Estoy de acuerdo con los que eligieron la opción 6, confrontar a la administración.
Este caso fue presentado recientemente en un taller en Nicaragua. No sé qué decisión el reportero tomó finalmente, pero espero que haya consultado con su editor para que le aconsejara qué hacer.
El caso
Un periodista visita un ingenio azucarero con el fin de elaborar un reportaje sobre el incremento en la producción de azúcar. Realiza varias entrevistas y en un momento en que queda solo en una oficina, encuentra unos documentos que revelan que un periodista autotitulado "independiente" ha elaborado una estrategia para mejorar la imagen del ingenio.
La estrategia incluye una lista con los nombres de los medios de comunicación y los periodistas a quienes se les pagaría por la difusión de artículos a favor de la buena imagen de esta empresa. Entre esos nombres encuentra el suyo.
¿Qué debería hacer el periodista?
1. Ignorar el caso y continuar su trabajo.
2. Ignorar el caso y no realizar el reportaje.
3. Realizar el reportaje pero antes de publicarlo, contarle a su editor sobre lo que descubrió, con el fin de que juntos decidan qué hacer o que el editor decida.
4. Denunciar el caso en el medio de comunicación, incluyendo la lista de los medios y periodistas involucrados, así como el del periodista que elaboró la estrategia.
5. Denunciar el caso e incluir las entrevistas a todos los involucrados.
6. Confrontar a la administración del ingenio. Aclarar que él es profesional y trabaja en un medio serio y ético que no se presta a ese tipo de propuestas. Además, no publicar el reportaje.
¿Se puede usar una entrevista que perdió actualidad?
Por John Virtue
Resultado
Los que respondieron, abrumadoramente (92%) eligieron publicar la entrevista al próximo día, aún si la competencia salía antes, en vez de usar una entrevista vieja como si fuera nueva.
De elegir cualquiera de las otras opciones, probablemente sólo el rector se hubiera percatado de la discrepancia, pero hubiera sabido que el diario no estaba siendo honesto con sus lectores.
Este caso originó con un periódico que publicó la entrevista vieja como si estuviera al día.
El caso
Usted es el director de un periódico y envía a un reportero a entrevistar al rector de una de las universidades del país sobre un proyecto de ley que se debate en el Congreso, y sobre cómo éste podría afectar las finanzas de la Universidad. Posteriormente usted decide no publicar el artículo.
Dos semanas más tarde el debate sobre la ley toma aún más fuerza y el rector de otra universidad, al que llamaremos rector B, hace firmes declaraciones acerca de la propuesta. Sus puntos de vista resultan totalmente opuestos a los del rector A, que nunca se publicaron.
Teniendo en cuenta que tal vez el rector A ha cambiado de opinión desde la primera entrevista, usted envía a otro reportero a entrevistarlo para que obtenga su reacción a las declaraciones del rector B. Sin embargo, esta vez el rector A no está disponible para una entrevista. Con la hora del cierre ya cerca, el reportero le informa que en el momento en que llegaba vio salir de la oficina del rector a un periodista de otro diario.
¿Qué haría usted?
1. Aconsejarle al reportero que se mantenga por los alrededores y entreviste al rector, aunque sea demasiado tarde para que la historia aparezca en el diario de ese día.
2. Publicar, como si fuera nueva, la entrevista de dos semanas atrás, pero sin incluir el crédito del periodista que la escribió.
3. Publicar, como si fuera nueva, la entrevista de dos semanas atrás, con la firma del reportero.
4. Combinar la entrevista con el material preparado por el segundo reportero, señalando la diferencia de puntos de vista entre los rectores A y B, y publicar el artículo bajo un crédito común, sin mencionar que parte del material fue tomado dos semanas antes.
5. Lo mismo que en el caso anterior, aunque incluiría una línea que explique que las opinions del rector A datan de dos semanas atrás.
¿Con quién habla Ud.?
Por John Virtue
Resultado
Los que respondieron sobre el caso de un reportero que exageró los testimonios de sus fuentes quedaron casi igualmente divididos entre los que hablarían con el editor (45%) y los que hablarían con el reportero (43%). El resto dijo que no haría nada.
Este caso sucedió en un diario importante en Estados Unidos. La persona que descubrió que el reportero había exagerado lo dicho por su fuente me pidió mi opinión sobre lo que debía hacer. Estoy de acuerdo con cualquiera de las dos opciones, hablar con el editor o con el reportero. Lo importante es poner fin a algo que inevitablemente menoscabaría la credibilidad del diario.
El caso
Ud. es un recien egresado de la escuela de periodismo y se encuentra trabajando a prueba por 60 días en un diario importante. Lo ponen a trabajar con el reportero estelar del diario, haciendo investigaciones. Según se acerca el final de los 60 días, Ud. sospecha que es posible que no le den la plaza permanentemente porque ha oído al reportero decirle al director que Ud. no está a la altura de los estándares del diario.
En una ocasión, Ud. alcanza a ver las notas que tomó el reportero sobre una entrevista con una fuente confidencial. Cuando la nota aparece en primera, Ud. entiende que el reportero ha distorsionado la información de la fuente para lograr un artículo más sensacional.
¿Qué hace Ud.?
1. Le dice al director.
2. Le señala las distorsiones al reportero.
3. Nada, aunque se sienta culpable.
¿Ud. deja de usar al reportero?
Por John Virtue
Resultado
De los que expresaron una opinión, un 75 por ciento optó por cesantear al reportero y publicar una historia explicándole al público el incidente. Un 20 por ciento sencillamente hubiera dejado de usar al corresponsal, y un 5 por ciento no hubiera hecho nada.
Informar al público es, por supuesto, la solución más ética y más completa al problema. Es lo que hizo el Universo, de Guayaquil, en su momento, en este caso real.
El caso
Su diario utiliza como corresponsal a un reportero de una estación de radio en el interior del país. Este corresponsal despacha una entrevista encomiosa a un diputado que representa, en la legislatura, a la provincia en la cual está ubicada la estación de radio.
Unos meses después, el editor recibe una carta del diputado con una fotocopia de un cheque hecho a nombre del reportero. El diputado dice que el cheque es el pago por aquella entrevista, pero que ahora el reportero ha comenzado a criticarlo en la estación de radio para la cual trabaja. El diputado dice que está dirigiéndose al editor porque teme que el reportero continue criticándolo a menos de que le vuelva a pagar.
¿Qué debe hacer el editor?
¿Ud. demora el despacho de una nota?
Por John Virtue
Resultado
Esta historia es verdadera. El presidente Omar Torrijos, de Panamá, se hizo acompañar por las dos reporteras.
La reportera que debía volverse a la ciudad donde estaba destacada descubrió para su sorpresa, que la otra había despachado el mismo día, a pesar de haberle prometido aguantar la historia. La reportera que había concertado la entrevista perdió la primicia.
Cuando un reportero le promete confidencialidad a una fuente, la fuente espera que el reportero cumpla su promesa. Lo mismo debe suceder cuando un reportero le hace una promesa a un colega.
De los que respondieron a este caso, el 81% hubiera despachado la historia sin esperar.
El caso
La reportera de la agencia de noticias "A" ha estado tratando por varios meses de lograr una entrevista con el presidente de un vecino país. El presidente, justo antes de emprender una gira por el interior del país en helicóptero, la invita. Al último minuto, su secretario de prensa le insta a también invitar a la reportera de la agencia noticiosa "B" .
A la reportera de la agencia "A" no le agrada un ápice encontrarse a su competidora en el aeropuerto donde abordan el helicóptero presidencial.
Durante el transcurso del viaje, el presidente les anticipa varios anuncios importantes que piensa hacer en los próximos días.
A la conclusión del viaje, la reportera de la agencia "A" debe tomar un vuelo para regresar a la ciudad donde está destacada. Le pide a la reportera de la agencia "B" que aguante su despacho hasta el día siguiente ya que ella no tendrá la oportunidad de despachar la suya hasta entonces.
¿Cómo debe responder la reportera de "B"?
¿Usamos las fotos?
Por John Virtue
Resultado
La decisión de los que respondieron fue casi pareja entre si publicar o no las fotos de botellas de cerveza vacías en un vehículo comercial involucrado en un accidente con un auto particular, cuyo conductor tomó las fotos. Un 48% hubiera publicado las fotos, un 52% las hubiera rechazado.
La presencia de botellas de cerveza vacías en el camión no significa que su chofer hubiera estado bebiendo. Él alegó que las estaba devolviendo.
Cuando yo era joven, iba de pasajero en el auto de un amigo y tuvimos un accidente. Cuando el padre de mi amigo tuvo noticia del accidente, recordó que en el maletero del auto había algunas botellas de cerveza y las mandó a retirar antes de que llegara la policía. Las botellas no tenían relación alguna con el accidente, pero podían haber despertado sospechas.
Las fotos no se debían haber usado.
El caso
Un camión comercial y un automóvil privado se ven involucrados en un espectacular accidente, aunque no hay muertos ni heridos. No hay, tampoco, testigos.
El conductor del auto observa algunas botellas de cerveza vacías en la cabina del camión. Con una cámara que tiene, toma fotografías de las botellas y de los vehículos.
Cuando un representante de la empresa dueña del camión se presenta en el lugar, el conductor del auto insiste que le debe pagar por los daños a su auto, ya que el chofer del camión había estado bebiendo. El representante rehusa, y dice que eso es una cuestión para la policía y para la aseguradora. Además, explica, las botellas vacías provienen de una fiesta celebrada en días pasados, y el chofer del camión sólo las traía consigo para devolverlas.
El conductor del auto acude con sus fotos a los medios locales.
¿Ud. publica las fotos de las botellas de cerveza?
¿Podemos permitir que una fuente decida la fecha de publicación de un artículo?
Por John Virtue
Resultado
Por margen de 76% a 24%, los que respondieron no están de acuerdo en que una fuente decida el día en que debe publicarse el artículo.
Estoy de acuerdo, con algunas salvedades. Por ejemplo, la noticia puede tener más impacto si se publica en el día que la fuente indicó.
Pero si la fuente quiere que la noticia se publique para coincidir con el comienzo de una campaña publicitaria, por ejemplo, el medio debe rehusar, porque no estaría sirviendo el interés público.
El caso
Una fuente tiene una historia interesante que contar, pero como condición para hablar con un reportero del diario local, quiere especificar el día en que el artículo va a salir en el periódico.
Si Ud. fuera el editor del periódico:
1. ¿Accedería a publicar el artículo en la fecha que la fuente estipule?
2. ¿Le diría a la fuente que no puede aceptar condiciones de esa índole?
¿Podemos inventar un nombre para proteger a una fuente?
Por John Virtue
Resultado
La mayor parte de los que respondieron, 49 por ciento, hubiera suspendido a la reportera y hubiera publicado una explicación de lo que había pasado.
Otro 34 por ciento hubiera amonestado a la reportera. Un 11 por ciento hubiera suspendido a la reportera y solamente un 6 por ciento la hubiera despedido.
Estos fueron los resultados de los lectores de Pulso en español. Los que respondieron al caso en inglés siguieron un patrón similar.
El 28 por ciento hubiera suspendido a la reportera y hubiera publicado una explicación; el 36 por ciento la hubiera amonestado; el 27 por ciento la hubiera suspendido, y un 9 por ciento la hubiera despedido.
Esta similaridad en los resultados muestra que la ética en el periodismo es universal.
Este caso ocurrió en la realidad, en Chihuahua, México, y la reportera fue despedida. El diario no publicó una explicación.
Acordándome de que fui editor de un diario, yo probablemente hubiese suspendido a la reportera y publicado una explicación, por supuesto.
Este caso ilustra el peligro de usar amistades como fuentes o de hacer amistad con las fuentes. La amistad puede afectar o pesar sobre el juicio de un periodista.
El caso
Una reportera era amiga de la directora de relaciones públicas de una de las empresas más importantes de la ciudad. Un día, una subordinada de la directora sin darse cuenta comentó que la empresa contemplaba despedir a cientos de empleados. La reportera sabía que si escribía una nota sobre los despidos, su amistad con la directora quedaría afectada. Pero, esta historia era importante para su diario.
La reportera escribió la historia, atribuyéndole la noticia de los despidos a un empleado de la empresa cuyo nombre inventó. La empresa enseguida descubrió que ese empleado no existía, y emplazó al jefe de redacción a que revelara el origen de la historia. La reportera confesó lo que había hecho.
Si Ud. fuera el director del periódico, ¿que haría?
1. Advertir a la reportera que no debía hacer semejante cosa en un futuro.
2. Suspender a la reportera.
3. Despedir a la reportera.
4. Suspender o despedir a la reportera y publicar una nota del director explicándole a los lectores lo que había sucedido.
¿Acatamos las amenazas?
Por John Virtue
Resultado
Casi la mitad, 48 por ciento, de los que respondieron eligieron la tercera opción: no decirle a nadie que habían recibido una amenaza.
Un 34 por ciento le hubieran contado a su esposa que lo habían amenazado y hubieran prometido pedir un traslado. El restante 18 por ciento hubiera cedido ante la amenaza y abandonado la investigación.
Este caso surgió de una pregunta que me formuló un periodista investigativo en Asunción, Paraguay, después de una charla que pronuncié ante un grupo de periodistas y estudiantes.
Le conté que años antes había entrevistado al principal reportero investigativo de La República , en Lima. Ese día, el reportero estaba contento, ya que "El Vaticano", el principal narcotraficante del Perú había sido arrestado en Bogotá. Muchas de sus investigaciones habían tenido que ver con este personaje.
El periodista peruano me contó que había recibido tantas amenazas que constantemente cambiaba su ruta entre la casa y la oficina. Su esposa finalmente se cansó de las amenazas y lo abandonó, llevándose a sus pequeños hijos.
Este caso no tiene respuestas equivocadas, pero creo que los que respondieron tienen sus prioridades en orden, anteponiendo el derecho del público a saber a su seguridad personal.
El caso
En varios años de carrera como reportero investigativo Ud. ha recibido amenazas de muerte para que no continuara sus investigaciones. Ud. las concluyó y no ha pasado nada.
Ahora Ud. tiene dos hijos pequeños y es su esposa la que le dice que debe buscarse un empleo menos peligroso o ella considerará dejarlo y llevarse a los chicos.
Ud. está investigando el tráfico de narcóticos. Recibe una amenaza de que o deja la investigación o lo van a matar.
¿Qué hace Ud.?
1. Cede ante la amenaza y abandona la investigación.
2. Le cuenta a su esposa que lo han amenazado y le promete que va a pedir un traslado cuando termine la investigación.
3. No le dice a nadie que ha recibido una amenaza.
¿Denunciamos un soborno?
Por John Virtue
Resultado
La mayoría -52% de los que respondieron- dijo que devolvería el cheque que les había dado el publicista de un equipo de fútbol y escribiría un artículo denunciando el soborno.
Eso exactamente fue lo que hizo El Diario de Hoy de San Salvador. No sólo publicó el artículo, si no que además reprodujo el cheque con el siguiente pie de grabado:
"Las formas en que un periodista será presionado por personas o entidades interesadas en la divulgación de sus actividades vienen desde los regalos hasta el ofrecimiento de dinero. Los dirigentes, los dueños de los medios informativos y los periodistas debemos ayudar a erradicar esta práctica".
Un número considerable -31%- dijo que devolvería el cheque y le informaría al director lo que había sucedido.
Otro 10% dijo que devolvería el cheque y no le informaría al director. Sólo un 4% dijo que se quedaría con el cheque sin decir nada.
El caso
Durante una reunión con motivo del día del periodista, el relacionista público de un equipo de fútbol repartió sobres a cada uno de los cronistas presentes.
Cuando uno de los reporteros abrió el sobre, encontró que contenía el equivalente de cien dólares. A su regreso a la redacción, le comunicó al director de deportes lo sucedido. Éste le propuso publicar el intento de soborno.
El periodista consideró la posibilidad de que sus colegas de otros medios, que posiblemente hubiesen aceptado el dinero, lo condenaran al ostracismo, y la posibilidad de que se le cerrasen las fuentes en el equipo si denunciaba el incidente.
¿Qué hubiera hecho Ud.?
1. No informar al director y devolver el sobre sin denunciar el incidente.
2. Informar al director y devolver el sobre sin denunciar el incidente.
3. Devolver el sobre y publicar el intento de soborno.
4. Quedarse con el sobre y no decir nada.
¿Cortesía profesional?
Por John Virtue
Resultado
La mayoría de los que respondieron, 55%, dijeron que transmitirían la noticia de un intento de suicidio del hijo de la dueña de una estación rival, basándose en que constituye una legítima noticia.
Exactamente una tercera parte hubiera preguntado a la otra estación cómo iban a manejar la noticia y hubiera seguido su pauta.
Cuando llamaron de la otra estación, un 5% no hubiera recibido la llamada y hubiera usado el parte.
Sólo un 4% no hubiera difundido la noticia y un 2% le hubiera dicho a la otra estación que no iba a usar la nota y la hubiera usado.
Sería bueno en este caso formularse la siguiente pregunta: ¿Si no conociera el parentesco del presunto suicida, usaría la noticia? Si la respuesta es positiva, entonces debe difundir el parte. Si está usando la noticia para avergonzar a los dueños de la otra estación, no está motivado por el contenido noticioso.
Hemos notado una tendencia en algunos países a proteger a los colegas, basado en la reciprocidad; es decir, que los colegas nos protegerían si nos viéramos envueltos en una situación vergonzosa. Si hacemos eso, estamos siendo leales al gremio, y no al público.
El caso
Usted es el director de noticias de un telenoticiero y su reportero de sucesos le trae la nota del intento de suicidio de un joven que deseaba matarse lanzándose con todo y su auto al cauce de un río.
El reportero tiene grabadas todas las declaraciones del suicida cuando fue rescatado con vida por las unidades de rescate. El dice que lo que quería era matarse, que lo dejen morir, que su familia no lo quiere. Todo eso lo tiene grabado.
No obstante, al minuto usted recibe una llamada de un funcionario de la televisora colega. Resulta que el joven que deseaba matarse era el hijo menor de la propietaria de la estación, y ellos le piden ahora la mayor discreción posible acerca del asunto. O sea, sutilmente, no transmitir nada.
Tome en cuenta que ellos, los de la competencia, también cubrieron el accidente, y a pesar de que tienen las tomas, no llegaron a tiempo para tomar las declaraciones del joven. Sólo su reportero lo logró.
¿Qué haría usted?
1. Le responde a su interlocutor telefónico que no se preocupe, que no se va a transmitir, y aun así lo difunde.
2. Le comenta que se trata de una noticia y que no puede hacer distinciones por tratarse de parientes. Que sí lo va a transmitir.
3. Le pregunta que cuál tratamiento le van a dar ellos a la noticia en su noticiero y usted le brinda un trato igual.
4. Le responde que no se preocupe por el asunto y engaveta el reportaje.
5. Le dice a su secretaria que le diga que usted no está en la oficina y difunde la noticia.
¿Profesionalismo o compasión?
Por John Virtue
Resultado
Este caso se publicó por primera vez en el Toronto Star, en esa ciudad canadiense. El diario le pidió a sus lectores y a 21 editores que respondieran.
El 65% de los editores y sólo el 23% de los lectores optaron por publicar el reportaje. El 35% de los editores y el 46% de los lectores dijeron que esperarían a que la esposa estuviera fuera de peligro. El 31% de los lectores y ninguno de los editores accedió a cancelar el artículo basándose en la promesa del hombre de restituir el dinero.
¿Por qué hay una diferencia tan marcada entre la opinión de los editores y la de los lectores? Los editores se guían por su juicio profesional de lo que es noticioso, y los lectores pueden traer a colación una serie de consideraciones que los hace parecer, en este caso, más compasivos. Esta diferencia es algo que los periodistas tenemos que tener presente en todo momento.
¿Cómo respondieron los lectores de Pulso?
El 46% hubiera publicado el artículo, el 34% hubiera esperado, y el 20% hubiera cancelado el artículo, dándole al hombre oportunidad de restituir los fondos.
¿Qué hubiera hecho yo? Hubiera publicado el artículo.
El caso
El periódico del cual Ud. es director tiene pruebas exclusivas de que un hombre que es considerado un pilar de la sociedad ha robado el equivalente de 50 mil dólares de un fondo de caridad. Hasta el momento no se ha presentado una acusación penal contra el hombre. Al ser encarado por un reportero del periódico, el hombre prometió que restituiría el dinero. Ruega al periódico que no publique el reportaje porque su esposa está en el hospital con una grave enfermedad y teme que el escándalo la mate.
¿Qué haría Ud.?
1. Publicaría el reportaje.
2. Hablaría con los médicos y esperaría hasta que la esposa estuviera fuera de peligro para publicar el reportaje.
3. Daría al hombre la oportunidad de restituir el dinero y, de hacerlo, cancelaría la publicación.
¿Que el editor decida?
Por John Virtue
Resultado
Los que respondieron dividieron sus opiniones igualmente entre las respuestas 2 y 4, es decir, contarle al editor o devolver los 50 dólares; 42 por ciento favoreció cada una de estas opciones. Otro 15 por ciento de los que respondieron hubiera llamado al asistente del diplomático, y un uno por ciento se hubiera quedado con el dinero.
Probablemente la pregunta que más frecuentemente hago en los talleres de ética es: ¿Ud. discutió esto con su editor? Los periodistas casi siempre responden que no.
Aquí suelo decirle a los periodistas que una de las razones que su jefe gana más que ellos es porque tiene la responsabilidad de tomar decisiones difíciles y de sentar un ejemplo ético en la redacción. Déjenlo que se gane su sueldo.
No deja de sorprenderme la cantidad de reporteros que toman decisiones clave por si mismos, sin consultar a sus editores. ¿Por qué?, les pregunto. La respuesta más corriente es que ellos saben más que el editor.
He hablado con muchos periodistas sobre esto y he llegado a la conclusión de que esta creencia tiene mucho que ver con el cambio generacional en las redacciones. Los reporteros jóvenes, egresados de programas universitarios, trabajan bajo "empíricos", editores que aprendieron sobre la marcha. Muchos de los grandes periodistas has sido autodidactas; la excusa no es válida.
Quizás la solución ideal no estaba incluida entre las opciones; devolver el dinero y decirle al editor porque lo hizo.
El caso
El editor de la página de internacionales le encomendó a uno de sus reporteros entrevistar al embajador plenipotenciario de un país amigo que estaba en el país en gira oficial.
El periodista hizo la entrevista y se despidió cordialmente del diplomático. Uno de los asistentes del funcionario acompañó al reportero hasta la puerta. "Espero que le sirva la entrevista", le dijo y solicitó que la publicara al día siguiente, antes de que su jefe partiera a otro país. El periodista respondió que se empeñaría en ello. Al despedirse y estrecharle la mano, el ayudante del diplomático le colocó un billete de 50 dólares en la mano.
El reportero, ofendido, le preguntó que porqué le daba ese dinero y aquel le respondió que no lo tomara a mal, pues era un "gesto diplomático" común hacia los periodistas de los países que vistitaban.
Camino al diario, el periodista meditaba sobre el asunto. Por un lado, estaba molesto porque aquello le parecía una especie de soborno, pero por otro lado, se trataba de un funcionario de un país amigo y quizás no había mala intención en el hecho. Además, si así lo deseaba, nadie tenía que enterarse del asunto.
¿Qué haría usted?
1. Guardaría silencio, escribiría la entrevista y trataría de que fuese publicada en la edición del día siguiente.
2. Le contaría al editor lo sucedido y él decidiría qué hacer con el dinero y con la entrevista.
3. Llamaría por teléfono al asistente del diplomático y le haría saber que se sentía ofendido e indignado.
4. Escribiría la entrevista y luego devolvería los 50 dólares.
¿Un malentendido con una fuente?
Por John Virtue
Resultado
Los funcionarios públicos deben tener en cuenta que los periodistas lo son 24 horas al día y comportarse -y hablar- sobre esa base. Si no quieren que algo vaya a dar a los medios, no deben divulgarlo, ni siquiera en una función social.
Cuando el funcionario dice que había hablado como amigo y no oficialmente, me recuerda a un comentario de Maureen Dowd, la columnista del The New York Times : "La amistad entre un reportero y una fuente dura solamente hasta el momento en que resulte provechoso que uno traicione al otro".
¿Era este artículo de tal importancia que el periodista estaba dispuesto a arriesgar su amistad con el funcionario? En principio, ¿debe un periodista mantener amistad con una fuente, o debe mantener la relación a un nivel profesional? Y por último, ¿no debe un periodista buscar confirmación de una historia por una segunda -y hasta una tercera- fuente?
Si la historia era tan importante que el periodista estaba preparado a romper su relación con el funcionario al publicarla, ciertamente era una historia que necesitaba confirmación de otras fuentes.
La mayoría, 65%, elegió lo que en mi opinión es la opción correcta: Reunir información adicional y buscar otras fuentes. Un 21% hubiera cancelado el artículo y pedido disculpas. Ese proceder pondría la amistad con el funcionario por delante del derecho del público a conocer la verdad. El 13% hubiera publicado el artículo sin citar al funcionario; y el 1% hubiera publicado el artículo tal y como lo había escrito.
¿Debe un periodista entablar amistad con una fuente? Cada uno en esa relación quiere algo del otro: el periodista quiere una historia y la fuente quiere una historia positiva. Esa no es una base muy sólida para una verdadera amistad.
El caso
Un periodista está conversando con un funcionario gubernamental durante una reunión social. El funcionario menciona algo de interés, pero aparentemente inocuo, sobre un plan gubernamental. El periodista decide que esta información, que no parece ser escandalosa o perjudicial, es de interés público. Escribe un artículo citando al funcionario como su fuente. El periodista piensa que el artículo es tan inofensivo que no hay necesidad de avisar al funcionario.
Pero el funcionario se entera de la existencia del artículo y llama al periodista para pedirle que no lo publique. Acusa al periodista de usar una confidencia. Le dice que había hablado con él como un amigo y no oficialmente. El periodista se da cuenta de que en realidad la información no es tan inofensiva como parecía inicialmente.
¿Que haría usted?
1. Cancelar el artículo y pedir disculpas al funcionario.
2. Publicar el artículo tal y como lo escribió.
3. Reunir información adicional y buscar otras fuentes.
4. Publicar el artículo sin usar el nombre del funcionario.
¿Lealtad al gremio o a la audiencia?
Por John Virtue
Resultado
En nuestra opinión, sólo hay una opción correcta en el caso del Tribunal Nacional de Elecciones (TNE) y los pagos efectuados a los periodistas: publicar un artículo dando los nombres de los peridistas involucrados. Esa fue la recomendación de un 38% de los que respondieron.
Otro 38% de los participantes estimó conveniente dejar el asunto a una resolución del Colegio de Periodistas. Un 18% hubiera escrito una carta al TNE denunciando los pagos sin publicar un artículo al respecto. Once por ciento hubiera publicado una fotocopia de la lista, indicando que el TNE había cometido una irregularidad, pero hubiera tachado los nombres de los periodistas. Por último, un tres por ciento no hubiera hecho nada.
¿Por qué decimos que la respuesta correcta es publicar todos los detalles? Porque esa es la respuesta que obtenemos cuando nos preguntamos para quién es nuestra lealtad en cada uno de los ejemplos. La respuesta, en cada una de las otras cuatro opciones, es el gremio. Estaríamos protegiendo a nuestros colegas. Pero si publicamos todos los detalles, estaríamos dando nuestra lealtad al público, a nuestros lectores y oyentes, a nuestra audiencia.
Eso fue lo que la editora hizo en este caso, ganándose la enemistad de muchos colegas, uno de los cuales llegó a amenazarla de muerte. La editora explicó su posición así: "El hecho de que los periodistas estemos al frente de los medios de comunicación no significa que debemos guardar un silencio cómpilice para ocultar o proteger a compañeros que engañan al público con informaciones falsas o manipuladoras, ya sea porque reciben una paga o porque tienen compromisos políticos".
El caso
Usted es el director de un diario. Un día uno de sus reporteros viene a verlo a su oficina. Está furioso porque el Tribunal Nacional de Elecciones (TNE) ha incluído su nombre en una lista de periodistas que recibirán un cheque por "servicios profesionales de publicidad" de parte del TNE. El reportero tiene una fotocopia de la lista que alguién había dejado sobre la maquina copiadora. El reportero dice que nunca ha trabajado para ninguna institución gubernamental, y que considera una ofensa que lo hayan incluído en esa lista. El reportero piensa que el diario debe denunciar los pagos, pero a la vez advierte que le han dicho que algunos de los periodistas cuyos nombres están en la lista pueden reaccionar violentamente si son identificados públicamente.
¿Qué haría usted?
1. Dar las gracias al reportero por su honestidad y no tomar ningún otro paso, porque piensa que los periodistas deben presentar un frente unido y no hacer nada para avergonzar a los miembros del gremio.
2. Usar la fotocopia de la lista en un artículo que denuncia los pagos, tachando los nombres de otros periodistas.
3. Escribir una carta al TNE notificándole la política de su diario de prohibir la aceptación de pagos del gobierno, pero sin publicar un artículo sobre el tema.
4. Publicar un artículo dando los nombres de los periodistas.
5. Entregar el asunto al Colegio de Periodistas para su resolución.
¿Una fotocopia a última hora?
Por John Virtue
Resultado
La mayoría de los periodistas que respondieron al caso de la reportera que no pudo obtener una copia de un documento se pueden considerar éticos. El 51 por ciento dijeron que hubieran tomado notas, 11 por ciento dijeron que hubieran demorado el artículo. Sin embargo, 29 por ciento dijeron que hubieran escondido el documento en su maletín para devolverlo a la semana siguiente. Nueve por ciento dijeron que hubieran sobornado a alguien que les permitiera hacer una copia.
La reportera a quien le sucedió este incidente se me acercó después de un taller de ética y me preguntó si había actuado éticamente. Ella había sobornado al funcionario para hacer copias y estaba tan orgullosa que le contó a su editor en cuanto entró a la redacción. Para sorpresa suya, el editor la regañó y le dijo que la empresa no le reembolsaría el gasto. "No permitimos que nuestros periodistas acepten sobornos, así que del mismo modo no ofrecemos sobornos", le dijo.
¿Qué le dije a la reportera? Le dije que había demonstrado ingenuidad en obtener una copia del documento, "pero que no lo hiciera otra vez". Estoy de acuerdo con la decisión del 51 por ciento que hubiera tomado notas.
El caso
A la reportera de una revista le dieron un plazo de dos semanas para que investigara y escribiera un artículo sobre cómo se las arreglaron dos jóvenes para, a partir de una inversión inicial de $5,000, crear una compañía de electricidad que en pocos meses llegó a valer millones de dólares.
La periodista poseía todos los datos necesarios para escribir el trabajo, con excepción de uno: el modo en que se constituyó legalmente la empresa. Un día antes de la fecha en que debía entregar el artículo para su publicación, un funcionario del gobierno le dio un nombre y un número. El nombre era el del abogado que constituyó legalmente la compañía, y la cifra era el número bajo el cual el gobierno había inscrito el documento.
Con esta información, la reportera pudo hallarlo entre los estantes de una oficina pública, pero quedaban apenas unos instantes para que cerraran hasta el lunes siguiente. Allí tenían una máquina fotocopiadora, pero la persona a cargo del equipo dijo que sólo podía permitirle usarlo con una autorización del director que a esa hora ya se había marchado.
La periodista podía elegir entre varias opciones. ¿Cuál hubiese escogido usted?:
1. Guardar el documento en su maletín, mandarlo a fotocopiar en cualquier otro lugar y esperar al lunes para volver a ponerlo en el estante.
2. Hacerle saber a su editor que se atrasaría en la entrega del artículo, y correr el riesgo de perder la exclusividad al no poder fotocopiar el documento hasta la próxima semana.
3. Tomar todas las notas que pueda antes de que cierre la oficina, aun cuando no le sea posible ilustrar su documento con una fotocopia, como había pensado.
4. Sobornar a la persona a cargo de la fotocopiadora para que le permita utilizarla, incluso cuando sabe que según las normas de su compañía, ese dinero no le será reembolsado. |