|
Congreso
de la lengua y nuevo diccionario
Por Fernando Díez Losada
"Villa
por villa, Valladolid en Castilla". Con este adagio popular
los defensores del Valladolid castellano, frente al criterio
de un Valladolid leonés, pensaban que tenían
la batalla ganada. Con el nuevo orden político, social
y geográfico español tras la muerte de
Franco, la polémica se hizo humo con la creación
de la Autonomía de Castilla-León que aglutinaba
parte de Castilla la Vieja y el Reino de León
con su capital, precisamente, en la noble y leal ciudad de
Valladolid.
Durante
cuatro días del 16 al 19 de octubre del 2001
se celebró en Valladolid el II Congreso Internacional
de la Lengua Española. Tras varios meses de la conclusión
del evento, nos parece oportuno transcribir, sin comentarios,
frases y expresiones de algunos insignes participantes del
Congreso.
"El
objetivo de este II Congreso es la consolidación del
español como lengua internacional a través de
una mayor incidencia en lo económico y mediático,
dentro de un amplio concepto de cultura que incluye la industria,
la ciencia, la investigación o el comercio, junto a
las actividades tradicionales de lengua literatura y arte".
(Jesús A. Cid, secretario general del Congreso).
"¿Por
qué se huye de los términos 'Hispanoamérica'
e 'hispanoamericano', y se llega a la equívoca y acientífica
aberración de llamarlos 'Latinoamérica' y 'latinoamericano'?"
(Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura).
"Hay
que potenciar la buena literatura que es donde se enriquece
el idioma; formar buenos lectores y buenos usuarios del habla,
un punto en el que los medios de comunicación también
pueden colaborar". (Mario Vargas Llosa, escritor y académico
de la Española).
"No
debemos desinteresarnos de los pueblos indígenas. Reconozcamos
que, cuando muere una lengua, la humanidad se empobrece".
(Miguel León Portilla, historiador mexicano).
"Para
los que seguimos prefiriendo el papel, cada cuatro años,
como ocurre con otros diccionarios importantes a nivel internacional,
habrá una edición tradicional del DRAE".
(Víctor García de la Concha, director de la
RAE).
"Pienso
que el 'spanglish' es un problema pasajero y que todo volverá
a su cauce normal cuando nuevas generaciones de hispanohablantes
de EE. UU. reconozcan y aprecien el bilingüismo frente
al 'vil-lingüismo'". (Odón Betanzos, director
de la Academia Norteamericana de la Lengua Española).
"El
cederrón [CD Rom] no va a desplazar al libro".
(Javier Blasco, catedrático de Literatura).
Quizás
lo más importante del Congreso de Valladolid no fue
el Congreso. Fue la aparición oficial de la 22.ª
edición del Diccionario de la Real Academia Española
(DRAE). Los medios nos habían hablado, un tanto expectativos,
de esta nueva edición del DRAE.
Recordamos
algunas ideas y las comentamos:
"Palabras
como 'guay', 'talibán', 'liposucción', 'prejubilación'
y 'zapear' ya pueden encontrarse en la nueva edición
del DRAE, que recoge casi 40.000 novedades". (Confíamos
de verdad en que estos ejemplos hayan sido elegidos al azar
y no por su trascendencia. Lo explicamos brevemente: 'Guay'
es un término del coloquialismo peninsular, que significa
"muy bueno [bien], excelente": Lo hemos pasado guay.
'Zapear' es, igualmente, un elemento coloquial anglicado que
se aplica a la acción de cambiar continuamente de canal
en el televisor por medio del mando a distancia: Estoy zapeando
en busca de una buena película. Con 'talibán'
[plural, talibanes] hoy tan de actualidad la Academia
zanja de una vez el enredo de un talib-taliban singular-plural
árabes. Con 'prejubilación' la RAE no pone precisamente
una pica en Flandes: todo hijo de vecino tiene derecho a improvisar
ese término, o cualquier otro, mediante el proceso
de anticipar el prefijo latino 'pre' [anterioridad local o
temporal] a cualquier sustantivo o verbo: prerredacción,
preencuentro, preparto, prejubilación... 'Liposucción'
es uno de tantos términos técnico-científicos
[médico en este caso] que el DRAE va incorporando con
cuentagotas).
"La
22.ª edición del Diccionario, en la que han colaborado
todas las academias hispanas de la lengua, es un reflejo del
español utilizado en todo el ámbito hispano",
según el director de la Academia, Víctor García
de la Concha. De hecho, el nuevo Diccionario triplica el número
de americanismos.
(¡Bienvenidos
al DRAE todos los regionalismos hispanoamericanos, que constituyen
un abigarrado y trascendental factor de nuestro acervo coloquial!).
Dentro
de las muchas enmiendas, variaciones y rectificaciones de
la Academia en su nuevo Diccionario, nos llama poderosamente
la atención su vuelta al redil en lo que se refiere
al uso indebido del vocablo 'mismo' en función anafórica.
Mismismo
es el vicio gramatical que consiste en atribuir a 'mismo'
un uso anafórico, que es propio de personales, demostrativos,
posesivos, relativos... Por ejemplo: "Nos referimos al
contenido de su carta y a las consecuencias de la misma".
En un castellano correcto se hubiera dicho: "Nos referimos
al contenido de su carta y a las consecuencias de ella (o
a sus consecuencias)". El Esbozo (prácticamente
la gramática oficial de la Academia), con una dureza
y energía poco usuales en esta obra, llama "la
atención sobre el empleo abusivo que la prosa administrativa,
periodística, publicitaria, forense y algunas veces
la prosa técnica hacen hoy del anafórico 'el
mismo', 'la misma', por considerarlo acaso fórmula
explícita y elegante. Pero no pasa de vulgar y mediocre...".
El exdirector
de la Academia Fernando Lázaro Carreter critica acremente
este uso: "
entre escribir que 'se paró un
autobús y bajaron seis personas de él', o decir
que 'se paró un autobús y bajaron seis personas',
esto último parece preferible. Sin embargo, lo probable
es que se diga: 'Se paró un autobús y bajaron
seis personas del mismo'... Parece más exacto y preciso
eso de 'el mismo', cuando es solo pesadez y torpeza".
Nosotros
escribimos con pesimismo hace algún tiempo:
"...mucho nos tememos que este mismismo 'vulgar y mediocre'
terminará por rehabilitarse. Por lo pronto, el diccionario
de la Academia (todavía la edición 21.ª)
incurre en este vicio en algunas definiciones (concretamente
en aflorar, cooptar, cuenta acreedora, efeméride y
portuario).
Confesamos
ahora que nuestro pesimismo era injustificado. En efecto,
la nueva 22.ª edición del DRAE no solo sigue desconociendo
dentro del artículo 'mismo' este espurio
empleo anafórico, sino que rectifica todos sus deslices
de la edición anterior sobre el particular. Véanlo
ustedes mismos:
Aflorar:
21 ed. 3. tr. Cerner la harina o cribar los cereales para
obtener la flor o parte selecta de los mismos.
22 ed. 3. tr. Cerner la harina o cribar los cereales para
obtener la flor (lo más escogido).
Cooptar:
21 ed. Llenar las vacantes que se producen en el seno de una
corporación mediante el voto de los integrantes de
la misma.
22 ed. Llenar las vacantes que se producen en el seno de una
corporación mediante el voto de los integrantes de
ella.
Cuenta
acreedora: 21 ed. Com. La que presenta saldo favorable
al titular de la misma.
22 ed. Com. La que presenta saldo favorable a su titular.
Efeméride:
21 ed. Acontecimiento notable que se recuerda en cualquier
aniversario del mismo.
22 ed. Acontecimiento notable que se recuerda en cualquier
aniversario de él.
Portuario:
21 ed. Perteneciente o relativo al puerto de mar o a las obras
del mismo.
22 ed. Perteneciente o relativo al puerto de mar o a las obras
de este.
Nos llena
de satisfacción que la Academia haya rectificado en
este punto.
Todavía
estamos en la etapa de estudio de las numerosas innovaciones
en la nueva edición de nuestro léxico oficial.
Tal vez sigamos comentando este tema en un próximo
artículo.
(18 de marzo del 2002)
Fernando Díez Losada es el coordinador de los servicios de corrección del diario La Nación,
de San José, Costa Rica.
|