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La
ética de callarse las noticias
Por
John Virtue
¿Qué
puede hacer un periodista cuando tiene información
que se teme puede resultar en violencia o hasta en la muerte
de algún inocente, si se divulga?
Edson
Jordan, el director del servicio de noticias de CNN, reveló
este mes que a través de los últimos doce años,
la cadena tuvo conocimiento de asesinatos y complots por parte
del régimen Irakí los cuales no divulgó
para proteger a su equipo en Bagdad y a otros como, por ejemplo,
a sus traductores.
Las revelaciones
de Jordan, en la página de opinión del New York
Times del 11 de abril, han suscitado un debate entre periodistas
y académicos estadounidenses sobre la ética
de autocensurar las noticias.
Jordan,
que ha viajado 13 veces a Bagdad desde 1991, escribió:
Cada vez que visitaba, me molestaba más lo que
veía y oía, cosas terribles que no se podían
reportar porque haberlo hecho hubiera puesto en peligro la
vida de algún Irakí, particularmente la de los
que trabajaban con nosotros en Bagdad.
Jordan
dijo que Uday, el hijo mayor de Saddam Hussein, le dijo en
1995 que tenía intenciones de asesinar a sus dos cuñados
que se habían asilado en Jordania, así como
al rey Hussein, que les había dado asilo. Jordan cuenta
que le comunicó la amenaza al rey, y que éste
la descartó. CNN no mencionó a los cuñados,
que posteriormente regresaron a Irak fueron inmediatamente
despachados.
Si
hubiéramos divulgado la historia, dice Jordan,
estoy seguro que hubiera respondido matando al traductor
Irakí, que fue la única otra persona que estaba
en nuestra reunión.
CNN tampoco
divulgó que uno de sus camarógrafos irakíes
había sido secuestrado y torturado por la policía
secreta que trató, sin éxito, de obligarlo a
que dijera que Jordan era el jefe de estación de la
CIA en Irak.
Bill Kovach,
el director del Committee of Concerned Journalists, dijo:
Probablemente haya habido decisiones estratégicas
de negocios sobre la relación de CNN con el gobierno,
pero esto me parece que es anteponer la ética de otros
asuntos a la ética del periodismo: buscar la verdad
y revelarla.
El comentarista
Charles Krauthammer dijo que Jordan claramente cambió
la verdad por el aceso para CNN en Irak. Podía
haber contado la historia sobre Uday... pero hubiera perdido
el buró en Bagdad, y por eso lo hizo.
El diario
Washington Post editorializó: Si CNN deliberadamente
mantuvo su cobertura insípida e inofensiva, eso explicaría
porqué el régimen no parecía tan despiadado
como en realidad era.
Frente
a estas críticas de la cadena que más completamente
cubre los eventos internacionales, Jordan negó que
CNN hubiera comprometido su cobertura de Irak para mantener
su buró allí. La cúpula del gobierno
irakí estaba tan disgustada con los reportajes de CNN
que fuimos expulsados de Irak seis veces, cinco en años
anteriores y una vez en el tercer día de la guerra.
Franklin
Foer, editor asociado de The New Republic, dijo que las cadenas
televisoras tienen que aceptar acomodos increíbles
con los gobiernos para hacer llegar a sus reporteros y camarógrafos
a los lugares de la noticia. Yo argumentaría
que las consecuencias de esos acomodos que hacen no ameritan
cualquier verdad periodística que puedan haber sacado
de Bagdad, dijo Foer en una discusión televisada
con Jordan. Al fin, CNN no hizo mucho más que
divulgar la propaganda que Hussein quería dirigir a
occidente.
Jordan
replicó: Creo que está claro, la historia
está clara, CNN tuvo una relación muy, muy contenciosa
con el régimen irakí.
Jordan
envió un memorándum a los empleados de CNN en
el cual explicó que, conociendo la brutalidad del régimen
irakí, tenía tres opciones:
1. Nunca repetir las historias de los horrores.
2. Divulgar las historias en su momento, y como resultado,
aceptar la muerte de gente inocente.
3. Divulgar las historias luego de la caída del régimen
de Saddam Hussein.
Yo
escogí la tercera opción y no puedo imaginarme
haber hecho otra cosa, escribió.
Yo, que
he conducido talleres de ética en 14 países
latinoamericanos y que pasé la mayor parte de mi carrera
en una agencia de noticias que tenía más burós
en distintos países que CNN, entiendo el dilema de
Jordan. Cuando un gobierno expulsa a un reportero por causa
de su trabajo, las consecuencias para el medio son menores.
Pero cuando a una agencia o cadena se le cierra la oficina,
las consecuencias son mayores.
Algunos
críticos de Jordan dicen que CNN debía haber
cerrado sus operaciones en Bagdad y haber hecho su reportaje
de las historias de horror desde otra ciudad. Pero hubieran
sido las últimas historias de horror que hubiera reportado
hasta años después de los hechos.
John
Virtue es el subdirector del Centro Internacional de Prensa
adjunto a la Facultad de Periodismo de la Universidad Internacional
de la Florida en Miami, Florida, EE. UU.
(18
de abril del 2003)
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