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Resultados
del último sondeo
¿Son
la mayoría de sus amigos también periodistas?
De los que respondieron,
el 77 % dijo que sus amistades son también periodistas. El
connotado periodista estadounidense Eric Sevareid, hacia el final
de su carrera, contestó a la pregunta que quiénes
eran las personas más interesantes que había entrevistado,
diciendo: otros periodistas.
Luego, no sorprende
que nos agrade confraternizar con otros periodistas.
He sabido de
un editor que sólo traba amistad con otros periodistas por
razones éticas, ya que nunca serían sus fuentes. Dice
que los amigos que no son periodistas, en alguna ocasión
podrían convertirse en fuentes, y ponerlo en un aprieto.
Resultados
de sondeos anteriores
¿Tiene
Ud. intenciones de permanecer en el periodismo durante el resto
de su vida profesional?
Nos complace
reportar que a la mayoría, un 65%, le gustaría continuar
su carrera de periodista.
En el Centro
Internacional de Prensa nunca habíamos hecho esta pregunta,
pero sí le habíamos preguntado a los periodistas si
desearían que sus hijos fueran periodistas. Las respuestas
a esa pregunta fueron muy similares en seis países de América
Latina: un 60% desearía que sus hijos fueran periodistas.
¿Ud.
conoce a algún periodista que haya aceptado una invitación
del gobierno de Taiwán para visitar el país?
De los que participaron
en el sondeo, un 58% conoce a por lo menos un colega que ha aceptado
una invitación para visitar Taiwán. No me sorprende,
ya que Taiwán cultiva asiduamente el apoyo de otros gobiernos
en su lucha por mantener su independencia de la China continental.
Por eso invita a tantos periodistas. Cuando un periodista acepta,
está siendo usado para propósitoa políticos.
Cada día
más, los medios latinoamericanos no aceptan viajes gratis.
Hacerlo, afectaría su credibilidad con la audiencia.
Recuerdo al
antiguo rector de La Nación en San José, Costa Rica,
Guido Fernández, que durante el régimen de apartheid
en Sur África, a regañadientes aceptó una invitación
a insistencia del director de un diario. No obstante, impuso condiciones.
Pidió realizar una serie de entrevistas; todas se las concedieron
menos una con Mandela que estaba preso. Más tarde escribió
una serie de artículos denunciando el apartheid. No lo volvieron
a invitar.
¿Ud.
conoce a alguien que haya fabricado una historia?
Un 67% de los
que contestaron dijeron conocer a alguien que había fabricado
por lo menos una historia noticiosa en alguna ocasión.
No se me ocurre
una falta ética más grave en periodismo que fabricar
una historia. Es un atentado contra la misma esencia del periodismo.
Sin embargo,
dos prestigiosos periódicos en los Estados Unidos, The New
York Times, y USA Today, recientemente descubrieron que dos de sus
reporteros habían fabricado historias.
Los editores
del Times descubrieron que Jason Blair había estado fabricando
historias cuando el editor de otro periódico demonstró
que Blair había estado copiando de su diario. Luego resultó
que también había estado inventando historias.
Los editores
de USA Today habían ignorado quejas de otros periodistas
de que Jack Kelley, un corresponsal extranjero, estaba fabricando
historias. Cuando por fin investigaron, descubrieron que lo había
estado haciendo por 12 años.
Si la organización
en la cual Ud. trabaja tiene varios componentes, como por ejemplo,
un diario, y una estación de radio o de televisión,
¿sus responsabilidades incluyen preparar reportajes para
más de uno de esos medios?
El sesenta y
cuatro porciento de los que respondieron desde América Latina
dijeron que además de para su medio, reportaban historias
para otros medios de la misma empresa. Esto sucede también
en los Estados Unidos y se le llama convergencia. Algunos periódicos
tienen un pequeño estudio de TV en la redacción para
que los periodistas puedan grabar su reporte después de escribir
su artículo.
¿Ha
usted en alguna ocasión compartido historias con un reportero
de la competencia para lograr cumplir su cuota diaria?
Un poco más
de la mitad (52 por ciento) de los que respondieron a la pregunta
reconocieron haber compartido historias con la competencia en alguna
ocasión. Si este resultado se acerca a la realidad de los
medios en América Latina, es preocupante, ya que significa
que los reporteros están sobrecargados de trabajo y que en
realidad no tienen el tiempo necesario para completar las tareas
que se les han asignado. También implica que los medios usan
historias que originaron con un reportero de la competencia.
¿Debe
ir el director de publicidad a la redacción a discutir las
historias con los periodistas?
Hace alrededor
de cuarenta años, el periódico La Nación, de
San José, Costa Rica, tuvo un presidente llamado Ricardo
Castro Beeche.
En algún
momento, Castro Beeche prohibió a los jefes de departamento
entrar a la redacción. No quería que sus editores
se sintieran bajo ningún tipo de presión en relación
a las historias del día.
Hasta el día
de hoy, su insistencia en que la redacción fuese independiente
de la presión comercial continúa siendo la política
del diario.
De los que respondieron,
el 56% dijo que trabaja en medios en los que el gerente de publicidad
suele ir a la redacción a discutir las historias con los
reporteros.
¿Debe
un fotógrafo posar a los partícipes de una ceremonia
que no pudo fotografiar en su momento pues llegó tarde?
La mayoría
de los que participaron en este caso 61% hubiera simulado
la firma cuando su fotógrafo llegó tarde para cubrir
la ceremonia oficial. El 39% restante hubiera esperado la foto oficial
del evento.
¿Qué
tal si un reloj se viera en el fondo? La hora aparecería
diferente a la hora de la ceremonia verdadera. ¿Qué
tal si uno de los signatarios hubiera usado un pañuelo después
de la ceremonia oficial, pero antes de la foto simulada, y se lo
hubiera colocado en un lugar diferente? Las diferencias se notarían
entre las fotos oficiales y las simuladas. ¿Qué tal
si hubieran usado plumas diferentes?
Si cualquiera
de estas cosas hubiera sucedido, un lector avispado podría
notar que las fotos habían sido tomadas en momentos distintos.
¿Representaría la ceremonia simulada una distorsión
de la realidad? Por supuesto.
Por buena que
sea la foto, el fotógrafo no estaría actuando honestamente.
¿Debe
el fotógrafo confesarle a su editor que llegó tarde
y que recreó la ceremonia? En ese caso, el editor podría
decidir qué hacer.
¿Cree
Ud. que el periodista de un diario puede perder su credibilidad
como reportero imparcial si además aparece como comentarista
en programas de radio o TV?
Por margen de
más de dos a uno, 71% a 29%, los que respondieron no opinan
que un periodista de un diario pueda perder su credibilidad de reportero
imparcial por aparecer como comentarista en radio o televisión.
Primero, vamos
a estipular los argumentos a favor de que un periodista comparezca
en un programa. A los de mercadeo y circulación les agrada
la idea, porque promueve el diario.
El editor probablemente
razone que a mejor conocido el reportero, mayor va a ser su acceso
a las fuentes de noticias. Al periodista le atrae la novedad, más
aún si su comparecencia representa algún ingreso.
El problema
estriba en que el periodista inevitablemente va a revelar su opinión
personal sobre el tema a debate. Puede que en los artículos
que escribe para el diario trate de ser imparcial, pero va a manifestar
sus opiniones cuando comente en radio o televisión. Una vez
que el público conozca su opinión, va a dudar de su
imparcialidad al reportar las noticias.
Hace unos días,
discutía este asunto con dos colegas mientras tomábamos
una cerveza. Uno de ellos dijo que los diarios y revistas en los
Estados Unidos comenzaron a perder su credibilidad cuando sus reporteros
comenzaron a opinar en programas de radio y televisión.
Estoy de acuerdo.
¿Cree
Ud. que un periodista que se postule a elecciones para un cargo
público debe permanecer en activo como periodista?
Por un margen
de 81 a 19 por ciento, los que respondieron a este caso desde la
página de Pulso en español dijeron que un periodista
no debe permanecer en activo si se postula a un cargo público.
Los que vieron el mismo caso en inglés también opinaron
que no, pero por un margen considerablemente menor, de 63 a 37 por
ciento.
Después
de impartir seminarios sobre ética para periodistas en 14
países de América latina, quedé encantado con
estos resultados, ya que la división entre el periodismo
y la política no ha sido tradicional en toda la región.
En Venezuela,
por ejemplo, era muy común en la época pre-Chavez
encontrar a executivos de los medios y a miembros del Colegio de
Periodistas ocupando escaños en el congreso donde debatían
alegremente la cuestión de la colegiatura. Ninguna de las
partes detectaba conflicto de intereses entre los papeles de periodista
y político.
En Colombia,
sin embargo, ya hace tiempo esto va cambiando. Los que se postulan
o reciben un nombramiento en el gobierno suelen romper sus vínculos
con los medios.
Cuando uno
de los Santos, la familia dueña de El Tiempo, fue nombrado
ministro, renunció a su puesto en la junta directiva. En
otro ejemplo, cuando el esposo de Poly Martínez, la editora
de internacionales de El Tiempo, fue nombrado embajador a Cuba,
ella renunció a su trabajo en el diario, a pesar de que no
tenía intenciones de acompañar a su esposo a La Habana,
alegando que se le hubiera presentado un conflicto de intereses
a la hora de manejar las noticias relacionadas a Cuba.
¿Ud.
trabajaría a gusto en la redacción bajo una jefa?
Por un margen
de tres a uno, los que respondieron a esta encuesta dijeron que
gustosamente trabajarían para una jefa.
Las mujeres
hoy en día constituyen hasta la mitad del personal en algunas
redacciones. Los diarios en América Latina siempre han tenido
directoras, pero hasta recientemente solían ser las hijas
de los dueños.
Ahora, hay mujeres
en posiciones principales por sus propios méritos. Éste
es el caso en diarios de ciudades como Lima, Caracas y Monterrey,
México, entre otras.
Si una fuente
le pide confidencialidad, ¿Ud. consulta con su jefe?
Un 83% de los
que contestaron dijo que no consulta con su jefe cuando una fuente
pide confidencialidad. El 17% restante dijo que consulta. El reportero
puede evitarse posibles problemas con sencillamente consultar con
su jefe.
¿Su
empresa le suministra equipo de fotografía, o tiene que usar
el propio?
Un 59% de los
que contestaron usa su propio equipo fotográfico, mientras
que el 41% restante tiene acceso al equipo de la empresa.
¿Tiene
la empresa para la cual Ud. trabaja un código de ética
por escrito?
El 19% de los
que respondieron al sondeo dijo que sí, el 81% que no.
Nuestros sondeos
no son científicos, por supuesto, pero esa proporción
es más o menos lo que hemos encontrado en nuestras visitas
a numerosas redacciones, que aproximadamente uno de cada cinco medios
ostenta un código de ética.
Sería
de desear que cada empresa desplegara su código de ética
en la pared de la redacción, recordándole a los periodistas
y a los visitantes que el comportamiento ético
es la política de la empresa.
Pero más
importante es que cada individuo tenga su propio código implícito
de acuerdo al cual actúa, aun cuando tenga colegas que no
lo hagan así.
¿Cómo
se desplaza Ud. para cubrir la noticia?
Los periodistas
latinoamericanos respondieron que utilizan automóvil propio
(36%), un automóvil de la empresa (30%), o transporte público
(30%), con un 2% que dijo utilizar un automóvil alquilado
por la empresa.
Las empresas
reembolsan los gastos a un 67% de los que usan su propio auto y
a un 80% de los que usan un auto de la empresa. Por el contrario,
sólo el 40% de los que usan transporte público dijeron
que la empresa les reembolsa los gastos.
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